Después de 22 años, el Atlas volvió a ser sublíder del futbol mexicano. Una cosecha de 29 puntos y solo 10 goles en contra (la mejor defensa junto al América) impulsó al equipo tapatío a los cuatro puestos de honor de la liguilla directa del Apertura 2021, un resultado que solamente había conseguido otras dos veces desde la aparición de los torneos cortos en 1996: en el verano 1999, cuando también fueron sublíderes, y en el Invierno 1999, cuando lograron su, hasta ahora, único liderato.

De los 18 equipos en primera división, el Atlas es el que tiene la deuda más longeva de un campeonato con su afición, pues ya van 70 años de aquella estrella solitaria de 1951. Por ende, no es un equipo acostumbrado a los títulos, a los lideratos ni al glamour de ser de los protagonistas del futbol mexicano. Pero desde que Grupo Orlegi lo adquirió en 2019, ese objetivo ya empieza a estar en el radar.

¿Cuál es el rol que quiere ocupar el Atlas en el futbol mexicano de ahora en adelante?

“Ser un actor importante de cambio, transformación y crecimiento del futbol mexicano. Tenemos enormes retos hacia futuro, queremos ser protagonistas, estamos convencidos que tenemos que estar entre los primeros cinco equipos del futbol mexicano en todo: generación de ingresos, resultados deportivos, presencia de aficionados y crecimiento de nuestros patrocinadores, para que en 2023 o 2024 estemos consolidado en la parte de arriba”, responde José Riestra, presidente del Atlas, en entrevista con El Economista.

Una luz que les permite visualizar esto es el año 2021, en el que los equipos de todas sus categorías (varonil mayor, femenil, sub 20, sub 18 y sub 16) han logrado clasificar tanto a la liguilla del torneo Guardianes como a la del Apertura. Atlas es parte del selecto grupo de seis equipos que ha logrado avanzar hasta los cuartos de final de la Liga MX en los dos semestres de este año, junto a América, Monterrey, León, Santos y Puebla.

José Riestra explica que el objetivo primordial de Grupo Orlegi en 2021 era una transformación interior que fuera paralela al buen rendimiento deportivo, donde se plantearon lograr más de 50 puntos a lo largo del año para eludir el tema del descenso, que apenas en verano les cobró una factura de 70 millones de pesos al tener el segundo peor promedio porcentual de la liga.

“El objetivo claro era esta transformación, generar más de 50 puntos en el año (lograron 54) para estar más preocupados por liguilla que por cociente. Teníamos un gran reto que era cambiar la cultura organizacional, donde después de un largo trabajo, mucha gente, establecer procesos y cambiar estructuras hoy tenemos resultados muy positivos que poco a poco se van reflejando en todas las áreas. Ya estamos en un círculo virtuoso donde generamos cosas positivas, pero donde hay que generar mayor compromiso sabiendo que no hemos conseguido nada”.

El ansiado título no es una obsesión, sino un proyecto cimentado en una serie de pasos como la consolidación económica y la recuperación de las fuerzas básicas. El estar dentro de dos liguillas consecutivas es un parámetro de que las acciones van por el camino adecuado, pero también el haber sellado contratos comerciales con marcas regionales como Aga y Electrolit, además de estar cerrando otros dos en estos momentos.

¿Cuál ha sido la fórmula de éxito de Grupo Orlegi con Atlas?

“La fórmula es muy clara: procesos, estructura e infraestructura, el tema es trabajar todos los días en eso, tener la humildad, hambre e inteligencia emocional de saber gestionar ese éxito. Cuando te enfocas solo en querer quedar campeón haces cosas que no van de acuerdo a la filosofía de la organización. Lo que sabemos es que hay que establecer el proceso y, una vez que esté muy claro, la probabilidad de ser campeón es muchísimo más alta. En estos 15 años de historia del grupo ese proceso ha llevado a hacer campeón al Santos, a los Yaquis (de Ciudad Obregón), a los Venados (de Mazatlán) y al Tampico Madero”.

Transformación también para el beneficio económico

El objetivo de ser top 5 aún está algo lejos, sobre todo en la parte económica, pues el presidente del club señala a este diario que por ahora se ubican “entre el lugar 10 y 12” de la liga en cuanto a ingresos “por muchísimas cosas que no se pudieron hacer en el pasado, pero estamos convencidos de que tenemos las herramientas, potencial, la ciudad, la afición y todo para poder estar dentro de los primeros cinco. Hoy la diferencia entre el club que más y el que menos ingresa ha de ser unas seis veces en cuanto al diferencial de ingresos, entonces la idea es apretar lo más que podamos para poder estar ahí”.

Durante la pandemia, el Atlas ha perdido el 40% de sus ingresos anuales y espera que el haber ingresado a liguilla por segunda vez pueda resultar un colchón financiero para reducir ese porcentaje a un 25 o 30 al cierre de 2021, señala Riestra. Además, el equipo está explorando otras líneas de negocios digitales, como fue su reciente vínculo con Socios.com para la venta de tokens, en otro intento por fortalecer su relación con las nuevas generaciones.

“La idea es crecer dentro y fuera del territorio nacional, cada uno de los targets es distinto, en los niños menores de 12 años es empezar a generar gusto por el deporte y luego si es por Atlas mucho mejor. Luego, de los 13 a los 23, creo que es el gran reto de cómo engancharlos al futbol, pues competimos con muchas herramientas u opciones de entretenimiento que han alejado a esta población. Luego tenemos ya un mercado más de millenials y baby boomers, que ahí es más el mantenimiento. Cada target va segmentado con distintas estrategias y plataformas, al final lo más importante sabemos que es nuestra base de aficionados y nos interesa primero enganchar, que tengan más compromiso, y después acrecentar”.

De acuerdo con cifras del presidente rojinegro, Atlas tiene una base de aficionados cercana a los cinco millones en México y a los tres millones en Estados Unidos, “con la mayoría radicando en California”. El mercado estadounidense les interesa no solo en temas comerciales, sino también en la detección de talento, algo que han observado viable en los dos meses de creación de las oficinas del Grupo Orlegi en Los Ángeles.

“Estados Unidos es un sector que tenemos que atender, el grupo abrió sus oficinas en Los Ángeles buscando crecimiento con empresas americanas interesadas en el mercado hispano de allá, creemos que es un mercado muy importante y por otra parte, en cuestiones deportivas, tenemos planeado el comienzo de nuestras academias en ese país para detectar talento mexicoamericano que todavía tiene una cierta relación con México y donde hemos visto jugadores muy interesantes al igual que con Santos”.

Para ser top 5 en cuanto a base de aficionados, Atlas sabe que en México hay cuatro preferencias muy marcadas entre los llamados ‘grandes’, pero que el quinto sitio suele ser cambiante dependiendo de los resultados. A eso aspiran, a convertirse en el quinto lugar en el gusto de la afición al futbol mexicano.

¿Cómo evalúan el año del Atlas en cuanto a equilibrio financiero y deportivo?

“Hoy requieres de ese balance entre resultados deportivos e ingresos, tienes que ser sustentable, ya es difícil encontrar a alguien que esté pensando en tener un equipo exitoso deportivamente sin tener una fuente de ingresos que lo respalde, hace 20 o 30 años el futbol y las cantidades eran completamente distintas y pudiera existir más ese modelo de un club de una asociación civil, pero hoy son modelos completamente distintos, por eso para nosotros al final todo crecimiento económico tiene que ser sustentable y hemos encontrado la forma. Con el éxito deportivo de las dos liguillas generamos una cantidad de ingresos importante y eso hace que el modelo sea sustentable y que pueda seguir creciendo”, concluye el presidente rojinegro.