Como suele suceder con los premios Óscar, incluso en los años de mea culpa en que se matizan sus criterios ultraconservadores; el mapa para la noche del domingo 26 de febrero resulta muy claro. Basta echar un vistazo a la historia de la estatuilla dorada, y a las tendencias establecidas por los premios de los gremios, los BAFTA y hasta los casi irrelevantes Globos de Oro.

MEJOR PELÍCULA

Debería y va: La La Land.

Sorpresa: Moonlight.

Fuera de una verdadera sorpresa, el triunfo del musical de Damien Chazelle está cantado desde su número récord de nominaciones. La La Land es una evolución del musical que Hollywood identifica con su época de oro. Pero no sólo la nostalgia y edad de los votantes influirá su voto, hace mucho que una película no dominaba las categorías técnicas y principales de esta manera, el consenso está a su favor.

MEJOR DIRECTOR

Debería y Va: Damien Chazelle por La La Land.

Sorpresa: La sorpresa ya la dio Mel Gibson al ganarle la nominación a Martin Scorsese.

Para muchos críticos, el trabajo sutil de Barry Jenkins en Moonlight le merecería la distinción, pero la Academia no suele andarse con sutilezas.

MEJOR ACTOR

Debería: Casey Affleck por Manchester frente al mar.

Va: Denzel Washington por Fences.

Affleck merece ganar y posiblemente lo haga. Lo único en su contra tiene poco que ver con su trabajo actoral y más con la mala publicidad que recibió por dos denuncias durante una filmación en el 2008. Denzel ganó el ?premio del Sindicato de Actores y se puso al frente en los pronósticos. Espere un final de ?fotografía.

MEJOR ACTRIZ

Debería: Isabelle Huppert por Elle.

Va: Emma Stone por La La Land.

Huppert es probablemente la mejor actriz francesa de su generación y su papel en Elle es complejo, sutil, profundo y perturbador. Stone es la cara nueva de Hollywood, una talentosa y joven actriz, que está circulando en el radar de la Academia desde hace rato, y no hay nada que le importe más a la realeza de Hollywood que encumbrar a sus nuevos consentidos.

MEJOR ACTOR DE REPARTO

Debería: Jeff Bridges por Hell or High Water (Enemigo de todos).

Va: Mahershala Ali por Moonlight.

Sorpresa: Dev Patel por Lion (Un camino a casa).

No hay duda. El trabajo de Ali es uno de los más destacados del año y es el claro favorito en una de las categorías más fuertes de la noche, no lo perjudica el haber dado uno de los mejores discursos de aceptación en la noche de los Golden Globes.

MEJOR ACTRIZ DE REPARTO

Debería y va: Viola Davis por Fences.

Davis va a ganar, pero debió competir como Mejor Actriz. La flexibilidad de la Academia en las categorías de actuación permitió que sus productores la presentaran a una carrera donde tenía más oportunidades de ganar (en la otra debería haber pasado por encima de Stone y Huppert).

GUIÓN ORIGINAL

Debería: Taylor Sheridan por ?Enemigo de todos.

Va: Kenneth Lonergan por Manchester frente al mar.?Sorpresa: Damien Chazelle por La La Land.

Cuestión de gustos. Sheridan le da profundidad y humor a un western moderno donde las líneas morales y sentimentales se desdibujan. Lonergan, en su tercera nominación, es uno de los escritores más respetados de su país. ¿Puede sumarse esta categoría a la avalancha de La La Land? Sí, pero es muy improbable.

GUIÓN ADAPTADO

Debería: Eric Heisserer por La llegada.

Van: Barry Jenkins y Tarell Alvin McCraney por Moonlight.

Otra de las categorías difíciles de predecir. Moonlight ganó el premio del sindicato, pero como guión original (para la Academia es adaptado porque se basó en una obra teatral, aunque nunca fue montada). El guión de Heisserer convirtió lo que en manos de otro hubiera sido cine de verano, en ciencia ficción introspectiva y casi metafísica. Y luego están las demás.

PELÍCULA EXTRANJERA

Va: El vendedor de Asghar Farhadi (Irán).

Toni Erdmann se perfilaba como la favorita y entonces vino el #MuslimBan de Trump y se le prohibió el acceso al país a Farhadi. Aún con la prohibición revocada por un juez federal, Farhadi (que hace un mes recogió el Globo de Oro en Los Ángeles) decidió boicotear la ceremonia en protesta. ¿No sería fantástico que recibiera su premio con una videollamada denunciando a Trump?

CINEMATOGRAFÍA

Debería y va: Linus Sandgren por La La Land.

El fin del reinado de Lubezki, y aunque nuestro compatriota Rodrigo Prieto tuvo un trabajo impecable en Silencio, hay poco que disputarle a Sandgren. Desde Escándalo Americano, el sueco había mostrado su talento para mover la cámara en secuencias complicadas y apreciar el color como quien lo mira por primera vez.

EDICIÓN

Debería: Joe Walker por La llegada.

Va: Tom Cross por La La Land.

Es la noche de La La Land, y de repetición para Cross que ganó en el 2014 por Whiplash.

DISEÑO DE PRODUCCIÓN

Deberían y van: David Wasco y Sandy Reynolds-Wasco por La La Land.

Los demás deben estar contentos con haber sido invitados a asistir a la ceremonia.

VESTUARIO

Va: Mary Zophres por La La Land.

Sopresa: Madeline Fontaine por Jackie.

Es el año para la moda norteamericana, sólo basta elegir: ¿Elegancia casual contemporánea o una retrospectiva de la alta costura de los años 60?

MAQUILLAJE Y PEINADOS

Uno pensaría que Star Trek ?Beyond lleva la ventaja, pero entre dos churros y una película sueca de calidad, A man called Ove, que muchos votantes verán obligados por su nominación como película extranjera, puede sorprender.

BANDA SONORA

Hay muy pocas dudas de que La La Land se anotará ésta en su estantería. Más de un votante estará tarareando la música de Justin Hurwitz durante los comerciales.

CANCIÓN

Por primera vez en años, la categoría de relleno por excelencia, tiene una competición seria. ¿Timberlake (Trolls) o Miranda (Moana)? Por supuesto que Hurwitz y su City of Stars.

EDICIÓN DE SONIDO ?Y MEZCLA DE SONIDO

Va: Hasta el último hombre.

Sopresa: La La Land.

Uno pensaría que éstas son categorías donde los musicales tienen una ventaja sustancial, pero lo cierto es que las cintas de acción con capas sonoras sobrepuestas, particularmente las de guerra, suelen arrasar. Una posibilidad es el voto dividido: La La Land (mezcla) y Hasta el último hombre (edición).

EFECTOS VISUALES

Me gustaría que ganara Doctor Strange y sus dimensiones múltiples o Rogue One en cercano segundo lugar, pero es posible que las sensibilidades de la Academia se decanten por el trabajo inusual y deslumbrante de The Jungle Book.

PELÍCULA ANIMADA

La categoría sigue siendo uno de los mejores esfuerzos de la Academia por difundir la animación mundial, y aunque My life as a Zucchini, Kubo y La Tortuga Roja son ejemplos de excelencia en el género, la estatuilla quedará en la mejor cinta animada de Hollywood: Zootopia.

DOCUMENTAL

Debe y Va: O.J. Made in America.

Este documental sobre el ascenso y caída de O.J. Simpson es un ejercicio deslumbrante de edición y narrativa. ¡Y dura 7.5 horas! Lo único que podría derivar el premio hacia I am not your Negro o The 13th sería la percepción injustificada de que por su longitud califica más como miniserie.

CORTO DOCUMENTAL

En Joe’s Violin, un veterano violinista, sobreviviente del Holocausto, decide donar el violín que lo ha acompañado por 70 años a un movimiento para llevar instrumentos musicales a escuelas públicas. ¿Hay que decir más?

CORTO ANIMADO

Los cinco son una joya, pero Piper trata sobre un pequeño pájaro que deja el nido por primera vez, es el que se quedará en la memoria por más tiempo.

CORTOMETRAJE

Hay pocas categorías más impredecibles que esta. Cinco cortometrajes premiados de todo el mundo, ejemplificando la importancia que la Academia da a la cantera cinematográfica. Esperen que triunfe el polémico e intenso Ennemis Intérieurs, cortometraje francés sobre un interrogatorio a un inmigrante argelino que busca naturalizarse en Francia. Retrato del enfrentamiento de las civilizaciones, como diría Edward Said.

¿Cómo me fue?

En afán por la transparencia: en el 2016 para la Entrega 87 del Óscar: de 24 categorías anticipé 19 ganadores.

@rgarciamainou