2016 fue un año triste para muchos fans del rock. Varias leyendas del género murieron, pero probablemente ninguna partida será más triste y recordada que la de David Bowie.

Músico, actor, showman completo (y complejo), Bowie no solo será recordado por sus aportaciones al pop, género que reinventó en cada uno de sus discos, sino también por su imagen, cuidadosamente extravagante.

Bowie creó que lo que hoy se conoce como el glam rock, mezcla de música con el glamour de las drag queens y otros maestros de la transformación. Atestiguar a Bowie significaba también quedarse encantado por su apariencia: un freak de pelo naranja, ojos dispares y maquillaje por todas partes.

Ningún fotógrafo supo captar tan bien a David Bowie como Mick Rock. Fotógrafo del rock, Bowie fue solo uno más de los personajes de Rock, conocido también por sus placas del movimiento punk y el new wave.

En el Fotomuseo Cuatro Caminos se presenta Starman, exposición imperdible que recoge las fotos que Mick Rock le hiciera a Bowie a lo largo de su carrera, en especial en la época del disco Ziggy Stardust and the Spiders from Mars, época en la que Bowie se desafanó de su imagen inicial, la de un rubito llamado David Jones, y se convirtió en una alucinación multicolor.

Las imágenes de Mick Rock muestran al Bowie creativo, poderoso, curioso, pero también en momentos íntimos: Bowie desmaquillándose, Bowie quitándose de encima la maquinaria que lo hacía el Camaleón. Bowie frente al espejo con un rostro interrogante: ¿ese soy yo?

La exposición es una mezcla de fotografía (la sección más importante), cine y música. Es una fiesta imperdible para todo fan de Bowie, por supuesto, pero también para todo aquel interesado en el arte contemporáneo.

Bowie es uno de los artistas más fascinantes del siglo pasado. La cámara de Mick Rock logra entregarnos al artista en plena formación, una oportunidad rara. Cuando nos acercamos a un artista por lo general es para disfrutar lo que tiene listo para nosotros. El proceso de creación normalmente queda en la oscuridad, como si mirarlo fuera impúdico asomarse a ese trabajo-en-desarrollo. Así se construyó ese extraterrestre que cayó a la tierra para contarnos si había vida en Marte.

Siquiera por eso el trabajo de Mick Rock tras la lente es importante, e ineludible. Existe el libro catálogo donde Rock recoge todas las fotos que le tomó Bowie (así como tiene de otros artistas, como Blondie o los Talking Heads) pero verlas de cerca en el ambiente cuidado y bien seleccionado del Fotomuseo Cuatro Caminos es una experiencia que bien vale el viaje hasta aquella zona donde la Ciudad de México se convierte en Naucalpan. Perfecta exposición para disfrutar esta semana de vacaciones.

Fotomuseo Cuatro Caminos

Av. Ingenieros militares 77, Lomas de Sotelo

Martes a domingo, de 11 am a 6 pm

Entrada: $50