Nostalgia, reencuentros, actuaciones fallidas y algunas propuesta interesantes fueron parte del Vive Latino, que sí bien no rompió su record de asistentes, su edición 2012 sí fue exitosa.

Y tal vez pudo superar su record, el cual ronda los 240,000 asistentes en los tres días de festival, pero Ocesa, después de los 100,000 fans que convocó el rencuentro de Caifanes hace un año, prefirió poner un tope en el aforo por cuestiones de seguridad.

Por eso, para éste año, sólo vendió 70,000 boletos por día con el fin de evitar problemas de sobrecupo en el Foro Sol.

CHICHIS, ROCK Y SOL

Café Tacuva y Molotov reaparecieron en el Vive Latino robándose la atención del público con actuaciones nada fuera de lo normal… pero confirmaron su importancia dentro del rock nacional.

El esperado rencuentro de Illya Kuryaki and the Valderramas no fue más que un show correcto, el cual no despertó mucha emoción entre los asistentes.

Por su parte, Madness, el plato fuerte del cierre del Vive Latino desentonó. La banda de Ska inglés abrió con su máximo éxito "One Step Beyond" y pese que dos de los músicos se pusieron sombrero de charro y el otro mascara de luchador, la realidad es que su actuación no fue memorable.

En cambio, el punk gitano de Gogol Bordello, The Horrors y hasta Jaime López con su Chilanga Banda (prácticamente Café Tacuva acompañándolo) fueron grandes conciertos que la gente disfruto .En días anteriores, Zoè ya había triunfado junto a Bunbury, de la misma manera que Café Tacuba, quien tuvo un gran recibimiento con su escenario y potentes cañones de luz en lo que para muchos fue lo mejor del Vive Latino.

La carpa Intolerante presentó muchas propuestas musicales y es un foro importante para bandas nuevas que hay que ver, aunque eso signifique correr entre escenario y escenario para no perderse nada.

Chichis pa la banda , público por los aires, el slam, olor a mariguana, chelas y mucho sol fueron parte del ambiente del Vive Latino.

Mensajes políticos, de paz y por la zona sagrada de Wirikuta fueron parte del repertorio de ideas de las diferentes bandas que subieron al escenario.

El Vive Latino es un festival que pese a su gran convocatoria es seguro y tranquilo y se puede ver por la presencia de familias enteras rockeando, alrededor de jóvenes, verdaderos héroes que soportan todo por ver a su banda favorita.

Aunque, desde ayer, circula en redes sociales una supuesta agresión de gente de seguridad el recinto a un asistente pero no pasó a mayores.

Aumentó la zona comercial -que en general reportaron buenas ventas- las playeras de los grupos prácticamente se agotaron, hubo exposiciones, instalaciones de arte y cine

con la proyección de documentales.

Patrocinadores como Indio, Blackberry y Vans bombardearon a los asistentes, sin duda potenciales consumidores.

Coca Cola transmitió por cachos el Vive Latino en Internet al cortar muchos de los conciertos, de hecho, informaron que por decisión de Café Tacvba, su participación no sería transmitida.

El Vive Latino es un festival consolidado y rentable que cada año mejora en su programación y en la experiencia que ofrece al público, Ocesa, ha construido un evento que puede presumir como uno de los festivales de música más importantes de Latinoamérica.

Galería: Vive Latino 2012 cierra con broche de oro

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BVC