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Una ópera sobre Frida, la escritora
La compositora mexicana Marcela Rodríguez, estrenará a finales de mes en la UNAM, la obra que estuvo en Heidelberg un año en temporada.

Tarde de viernes nublada, calles empedradas. Es el barrio de Coyoacán. Aquí vive la compositora mexicana Marcela Rodríguez. En su casa nos sentamos a la mesa con su hija Catalina.
Cata es cantante de ópera, bailarina y filósofa, tiene un rostro delgado, ojos profundos y cejas severas. No es casualidad que protagonice Las cartas de Frida, ópera compuesta por su madre y que se estrenará en México, en el marco del fmx, el 25 de mayo.
Marcela recuerda que algunos años antes, justo en esta misma casa, cuando le comenzó a hacer cosquilla la idea de componer una pieza sobre Kahlo, su familia le hizo burla: ¡Uy, qué original! , le decían con sarcasmo.
Marcela lo recuerda con simpatía. Sabe que retomar a Frida, para empezar, es un lugar común, dice ella un lugar común espantoso . Sin embargo, ahora se prepara para el estreno de la ópera, ella misma ha diseñado el vestuario, y la dirección corre a cargo de Jesusa Rodríguez.
EL ENCUENTRO CON FRIDA, ?LA CRÍTICA
En el 2010, un día que visitó con su amiga Cristina Lafont, filósofa alumna favorita de Jürgen Habermas, la casa azul de Frida Kahlo, Cristina le dijo que Catalina es idéntica a la pintora mexicana: Deberías hacer una ópera sobre Frida y que cante tu hija , le propuso.
De vuelta al presente, Marcela hace una pausa y recuerda que desde niña a su hija le decían reiteradamente que se parecía a Frida, pero que hasta hace poco le confesó que no le gustaba porque ella veía a una señora bigotona y greñuda.
De regreso a la anécdota, adentro del Museo, como si el espíritu de Frida la alentara, Marcela pensó que era una buena idea la propuesta de Lafont. En aquel entonces, la compositora acababa de leer el libro de Las cartas de Frida, de Raquel Tibol: ¡Híjole!, las cartas son increíbles , juzga.
Entonces, ese mismo día caminaron a las oficinas de Hilda Trujillo, directora del Museo, para hacerle la propuesta. Hilda le contestó a Marcela: ¡Mira! ¡Vente cuando quieras, allí está el archivo y hay un montón de cartas que nadie conoce y que ni se han publicado .
¡Ah, pues ya está la ópera!, pensó Marcela, quien a los pocos días ya estaba echándose un clavado en el archivo compuesto por todo aquello que se encontró en el baño de Frida Kahlo, el cual se mantuvo cerrado durante 50 años por órdenes de Diego Rivera, tras la muerte de su esposa en 1954; al abrirlo se encontraron allí sus corsés, sus medicinas y también cartas. Marcela afirma: ¡Encontré maravillas! .
¿Qué te pareció más impresionante?
Su estilo. El estilo de escribir de Frida es buenísimo, muy mexicano y muy original, critica muchísimo a la alta sociedad del arte, a los galeristas, todo el mundito social popof de la época; entonces, hay cartas muy divertidas, muy interesantes; es una visión de vida muy diferente, no es Frida la pintora, sino Frida la crítica, la visión del mundo de ella a través del arte, y con las cartas te das cuenta cómo conoció todo lo que estaba sucediendo en ese momento, todo el surrealismo, por ejemplo; fue muy amiga de André Bretón, conoció a Marcel Duchamp, a Pablo Picasso, los conoció de cerca, y habla de ellos en las cartas; entonces fue muy tentadora para mí y cuando vi todo eso fue tan fácil que dije esta ópera se arma solita y comencé a escribirla.
RETRATO DE UN SUICIDIO
Una de las cartas que más me impresionó -cuenta Marcela- fue cuando está haciendo el retrato del suicidio de la actriz Dorothy Hale .
Dorothy Hale logró fama internacional a finales de los 30, una madrugada en 1968, después de escribir varias cartas y tras haber ofrecido una fiesta, se mató saltando de un edificio en Nueva York, ciudad en la cual Frida y Diego radicaban justo en ese momento.
Amigos en común le encargaron a Frida que pintara un retablo de la actriz fallecida.
En la carta que recuerda Marcela, Frida se pregunta cómo hacerlo y escribe: Yo no soy pintora ni un carajo la gente cree que dibujo muy bien, pero no saben los pedos que me cuesta así habla, eh , dice Marcela riendo. Cuando leí eso dije: ¡qué genial, porque ese es un pensamiento muy de los artistas! Ay, yo en realidad no sé nada, me lanzo a hacer estas cosas porque me da la gana, pero en realidad no sé nada, eso te lo dices a ti mismo .
¿Tú te lo repites muy seguido?
Sí, pero por eso creo que hay que trabajar todos los días, sin embargo, todos los artistas tenemos como esa cosa íntima de decir no sé nada.
¿Y a qué se lo atribuyes?
Se lo atribuyo a la inteligencia. Los que creen que saben mucho, en realidad no saben nada. La gente más importante que he conocido es la más sencilla, honesta, que te dice: Me salió de casualidad, yo no sé nada, sólo es así . Yo siento que la gente entre más sabia es, más se da cuenta de que más le falta saber, entonces esa actitud de los sabelotodos es un poco tonta. Así que me gustó mucho eso de Frida, es una confesión que le hace a Diego. Ese tipo de cosas son muy impactantes. Yo he pensado eso, todos los días, porque todos los días uno tiene que reinventar el arte; el día que te sientas cómodo con lo que ya hiciste yo creo que ahí te suicidas, mano. Si el artista no se pone en duda todos los días no avanza.
LA VERSIÓN ALEMANA: ?UNA FRIDA MUY SUFRIDA
Berlín, octubre del 2011. Estreno mundial de la ópera Las cartas de Frida en una sede alterna del Teatro de Heidelberg, un teatro de cámara para 300 personas. Durante la función, en el escenario aparecieron diversos detalles en forma de marcos alusivos a algunos cuadros de Kahlo, pero también a algunas figuras que parecerían emerger de la imaginación de la artista mexicana. Hacia el fondo del escenario destaca el color negro, el espacio lo completaron nueve miembros de la Orquesta Filarmónica de Berlín. Al frente, la soprano alemana Sybille Witkowski.
Al finalizar, aplausos de pie para los intérpretes y para la creadora de la ópera. La ópera se mantuvo un año en cartelera y recibió muy buenas críticas, dado que la música es totalmente contemporánea, nada naif, sino música que va en serio , dice su autora. En la pieza utiliza corridos y canciones rancheras llevadas a una textura contemporánea, en algunos episodios es melódica, en momentos la voz va bastante hablada, con cierto ritmo, es una orquestación con la que me quedé contenta .
¿Por qué se estrenó primero ?en Alemania que en México?
En realidad, esta pieza se iba a estrenar en México en el 2012, yo ya tenía pactado el estreno con la UNAM, pero de Heidelberg me hicieron una muy buena oferta económica, alrededor de 15,000 euros, y en la UNAM me dijeron que no había problema con que ellos la aplazaran. Ahora la monta Bellas Artes y la UNAM presta el espacio y los músicos; es una especie de coproducción.
¿Te gustó el montaje ?de Heidelberg?
No me gustó la puesta en escena. Se me hizo muy poco imaginativa, demasiado sufrida, dolorosa y estática la Frida. Visualmente era bonita. La música estaba maravillosamente bien ejecutada, fue una experiencia maravillosa, ¡bueno!, los alemanes son excelentes músicos. Escénicamente me decepcionó, pero musicalmente fue de primera.
¿Qué diferencias habrá ?en este nuevo montaje?
En principio, la puesta en escena ahora será mucho más interesante. La dirige Jesusa Rodríguez junto con Clarissa Malheiros. Todo va a ocurrir en un baño, pues Jesusa quiso utilizar el lugar más íntimo, además de que es muy simbólico porque allí se encontraron muchas de sus cartas. De hecho, Jesusa fue de las primeras que entraron al baño (...). Ella decidió que en la obra, Frida va a estar escribiendo en la tina todo el tiempo y surgirán sus imágenes y fantasías. Habrá tres actores en escena. El papel será una parte muy importante de la escenografía. Yo diseñé, corté y cosí el vestuario, todo en seda. Va muy ligado con la escenografía.
SOBRE LA SOLEDAD
La ópera de Marcela no trata tanto sobre las pinturas como sobre los temas de la artista, fundamentalmente de su soledad.
Marcela comenta sobre los cuadros Lo que el agua me dio y Las dos Fridas . En el primero se miran los pies de la pintora dentro de una tina: Yo creo que ella ha de haber gozado mucho estar en la tina por los dolores espantosos que tuvo a lo largo de su vida
En otra de las cartas cuenta también que Las dos Fridas la pintó por soledad, para acompañarse ella misma. Es algo bien fuerte. Con esta ópera veremos a Frida desde otro enfoque.
¿Para ti qué representa ?esta ópera?
Para mí representa un espejo para ver lo que es un artista en México, a través de la experiencia de una mujer.
Con una voz que es muy entrañable, la de tu propia hija
Yo nunca imaginé que mi hija se iba a dedicar a la ópera, siempre la vi como filósofa, pues conozco el mundo de las cantantes y sé que es horrible, una cosa espantosa, asquerosa, de mucha envidia y antiética. Ahora, ella ya se dio cuenta del vedetismo brutal de la Ópera de Bellas Artes. Lo bueno es que su propuesta es diferente.
Sin relación con la fridomanía asquerosa
A mediados de los 50, cuando Marcela era una niña, su familia vivía a unos pasos de la casa azul de Frida Kahlo. Teníamos el mismo plomero , dice. Cuando pasaban por allí, la gente veía un museo abandonado. Los niños del vecindario entraban dando pasitos para no despertar al policía de la puerta, era un lugar ideal para jugar y correr. Los cuadros de Frida se empolvaban con el paso de las estaciones; para la gente era la casa de una pintora loca.
En aquellos años, Frida no era importante. La casa se conservaba así por un asunto de folclore, pobre pintora ni quien la pele.
Perfectamente te hubieras podido haber robado cuadros y nadie se hubiera dado cuenta , recuerda Marcela. ¡Increíble, adónde llegó Frida Kahlo! Ahora es mucho más famosa y mucho más cara que Diego Rivera. Las paradojas de la vida son muy extrañas. Esta mujer nunca se imaginó cuánto iba a costar un cuadro suyo ahora.
Creo que la fridomanía asquerosa le ha hecho mucho daño porque se ha comercializado de una manera brutal, obscena, espantosa -dice Marcela-; sin embargo, pienso que Frida es una gran artista, y se le ha echado a perder (es un decir) porque se le ha comercializado así. Creo que hemos perdido esa distancia precisamente porque la tenemos aquí en las narices, como a la virgen de Guadalupe, es tan mexicana como la bandera. Ya ves a Frida hasta en la sopa. Y eso llega a tal grado que ya no vemos su pintura, cuando su pintura yo pienso que es muy buena, mucho mejor de lo que creemos .
Las cartas de Frida
- De Marcela Rodríguez
- Dirección: Clarissa Malheiros y Jesusa Rodríguez
- Con: Catalina Pereda, Roldán Ramírez, Natyeli Flores y Carlos Brown
- Foro Sor Juana Inés de la Cruz
- Del 25 de mayo al 2 de junio
- J y V: 20 hrs. S: 19 hrs. y D: 18 hrs.