En ceremonia a distancia encabezada por el rector Enrique Graue Wiechers, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) entregó el Reconocimiento Alfonso García Robles 2021 a siete personalidades e instituciones que realizan labores destacadas de defensa, promoción, protección o garantía de derechos humanos de las personas migrantes en condiciones de vulnerabilidad.

Los galardonados son: Casa de Misericordia, con el reconocimiento a la labor realizada por la hermana Rosemary Welsh; Chicanos Por La Causa; Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho; Instituto Madre Asunta, A.C; Oscar A. Chacón, cofundador y director ejecutivo de Alianza Américas; padre Phillip Ley, fundador y director de Posada Guadalupe, Refugio de Inmigrantes; y Servicio de Integración al Trabajo Outaouais (SITO).

La UNAM les da las gracias a todas y todos quienes nos permiten mantener los oídos abiertos, porque levantan su voz en defensa de las personas migrantes, del derecho de migrar y a favor de la esperanza”, afirmó a nombre de esta casa de estudios la coordinadora de Humanidades, Guadalupe Valencia García.

La labor de los premiados permite recordar que todos somos o fuimos caminantes, algunos cruzan países y otros continentes para encontrar un lugar en la Tierra. Sin embargo, hoy son detenidos en campos de refugiados con muros o zanjas militarizadas, y existe un fuerte rechazo a los pobres porque se les percibe como enemigos amenazantes, agregó.

En ese sentido, subrayó que los merecedores del Reconocimiento Alfonso García Robles 2021 son personas, instituciones y organizaciones que nos ayudan a abrir los ojos; nos enseñan una pedagogía del escuchar, nos ejercitan para la resonancia, pensar con empatía, oír la canción de esperanza de los que caminan por la Tierra para encontrar un lugar.

A nombre de los galardonados, Oscar A. Chacón, cofundador y director ejecutivo de Alianza Américas señaló que este galardón los obliga a seguir la trayectoria que han recorrido, a continuar siendo persistentes para oponerse a las injusticias, en todas sus expresiones.

Foto EE: Cortesía UNAM

Expuso que si el Premio Nobel de la Paz Alfonso García Robles debió luchar contra la amenaza de un enfrentamiento nuclear que ponía en peligro el futuro de la humanidad, hoy hay riesgos como la creciente desigualdad económica y social que amenaza la democratización de las sociedades; y el cambio climático que ha modificado de manera irreversible la forma de vida de miles de personas.

Las personas migrantes, añadió, se han vuelto un sujeto social victimizado por políticas y prácticas crueles y es urgente trabajar unidos para superarlas. Además, es importante reivindicar que las migraciones han sido siempre un derecho inalienable de las personas, a pesar del alto costo social que tienen -incluyendo la pérdida de vidas- y que el balance último es altamente positivo, tanto para el país que los recibe como del que provienen los migrantes.

“Uno de los más grandes desafíos son las narrativas tóxicas que describen a las personas migrantes como si fuéramos una amenaza. Es crucial superar estas narrativas y abrirle paso a políticas que reconozcan plenamente la humanidad de las personas migrantes. También es importante señalar que mientras nuestros países sigan negando oportunidades a la mayoría para tener vidas dignas, las personas van a seguir buscando dónde reubicarse para encontrar esa oportunidad”, recalcó.

Previamente, el secretario General de la Universidad Nacional y presidente del Jurado del Reconocimiento, Leonardo Lomelí Vanegas, aseveró que la globalización ha generado migración en diversas regiones del mundo y aunque hay convenciones de derechos humanos que establecen el respeto a las personas sin discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, entre otras, éstas no se cumplen.

Por ello, dijo, son importantes las acciones diplomáticas y legales, así como la labor de las personas e instituciones que les brindan apoyo, desde aspectos humanitarios y asistenciales, hasta la defensa de su estatuto migratorio o que les permita regularizar su situación laboral.

“La UNAM se suma a la voz de muchas otras organizaciones, reconociendo la labor de quienes en el mundo claman por la necesidad de buscar una globalización más humana y que, de esta manera, nos permita honrar uno de los principios que guían nuestra acción: resolver los problemas de nuestra nación y, en este caso, de un problema mundial, la migración indocumentada por motivos económicos y para poner a salvo la propia existencia”, remarcó.

Lomelí Vanegas apuntó que buena parte de la migración se realiza por motivos económicos y es deseable que, así como se ha avanzado en la desregulación de los flujos de capital, de bienes y servicios, también se haga para los flujos de migrantes, con todas sus garantías legales.

En la ceremonia de entrega del Reconocimiento Alfonso García Robles, participaron también: el presidente en turno de la Junta de Gobierno de la UNAM, Jaime Humberto Urrutia Fucugauchi; el presidente de la Fundación Diplomática Alfonso García Robles, Rafael Medina Martínez; el coordinador del Programa para el Apoyo de los Mexicanos en el Extranjero de la Universidad, Jorge Madrazo Cuéllar; y el coordinador de Proyectos Académicos, Jaime Martuscelli Quintana, así como integrantes de la Junta de Patronos, y diversas autoridades universitarias.

También se presentaron semblanzas de los galardonados, así como del Premio Nobel de la Paz 1982 y su lucha contra el desarme nuclear.

kg