“Si no hay un cambio cultural no cambia nada”, expresó el expresidente de Uruguay, José Mujica, tras confesar que más de una vez tuvo que fajarse una pistola en la cintura para luchar por el ideal de un mundo mejor, quien la mañana de este martes abrió con una conferencia magistral, en la cancillería mexicana, el encuentro latinoamericano “México ante los extremismos: el valor de la cultura frente al odio”, convocado por la Dirección Ejecutiva de Diplomacia Cultural de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

José Mujica, quien la víspera fue investido doctor honoris causa por el Sistema Universitario Jesuita, en la Universidad Iberoamericana, hizo un llamado a la unidad de América Latina para enfrentar la globalización y a combatir los fanatismos y el odio, y urgió a construir en la región un “paraguas de defensa común de los intereses latinoamericanos”, como lo hacen Europa, China e India que, dijo, “con todas sus dificultades y zancadillas, llevan siglos transitando por un proceso de juntarse. No es una navegación sencilla, pero es inevitable. El mundo de hoy se aglutina en grandes unidades”.

Fue el director de Diplomacia Cultural, Enrique Márquez, el encargado de dar la bienvenida al exmandatario uruguayo, un hombre de “vocación campesina y amor por la tierra”, para luego ceder el micrófono al canciller Marcelo Ebrard, quien minutos antes de la intervención de Mujica hizo la declaratoria inaugural y expresó que a través de la cultura se puede encontrar un espacio para unir a América ante un mundo donde parece que hay competencia de civilizaciones.

“En esta nueva época hay que renovar el pensamiento”, lanzó Mujica ante un auditorio repleto. “La globalización es inevitable y las fuerzas que confluyen tienen tales dimensiones que nos adaptamos o nos adaptan”.

“Los latinoamericanos tenemos un desafío por delante. El mundo de los jóvenes a los que hemos convocado a la vida va a ser un mundo que va a tener que enfrentar una realidad mundial donde los latinoamericanos, atomizados, no existimos. Nunca va a haber nada mejor si estamos atomizados. Algunos sueñan que algún día pensaremos todos igual, eso no es utopía, eso es ucronismo.

“Tenemos que luchar por juntarnos, así como somos y así como estamos. Algunos pensadores de izquierda creen que tenemos que ser socialistas todos. No, no importa si se es de derecha, de centro o de izquierda, hay que ser latinoamericano. Hemos construido un montón de estados, pero nos falta construir la patria común, ese debería ser el legado para las generaciones que vienen, para el cultivo de la inteligencia”, dijo.

Expuso que es urgente, desde la educación y desde las universidades públicas crear una inteligencia común latinoamericana. “En el mundo habrá piedad si hay fuerza, y para tener fuerza hay que juntarse, no esperemos misericordia”, sentenció.

José Mujica criticó el modelo de sociedades basado en prometer la felicidad a partir del lujo y el despilfarro. Dijo que la riqueza no hace a las personas más felices, y que por el contrario, es fuente de frustración, resentimiento e infelicidad. Aseguró que la cultura del consumismo es una amenaza al medio ambiente y que el odio y los fanatismos hoy en día son contrarios a la sabiduría y a la felicidad.

“La lucha contra el odio es un desafío permanente. El odio es ciego, como el amor, la diferencia es que es destructivo, y destruye no sólo a terceros”, advirtió.

“Es difícil cambiar el mundo, pero podemos cambiar nuestra conducta. No sé si eso se va a lograr, pero lo que vale la pena es pelearlo, porque nos da motivo para vivir, le da contenido a nuestra vida”, concluyó.

Mirar al sur

Por su parte, Enrique Márquez, director de Diplomacia Cultural, aprovechó la oportunidad para presentar los programas de diplomacia cultural 2019-2020, entre los que destaca Mirar al sur.

Explicó que con este nuevo proyecto se pretende, sin dejar de mirar al norte, desarrollar una amplia política cultural hacia América Latina, región donde aún falta por construir.

Embajador Juan José Bremer

Preocupa a la UNESCO odio en redes sociales

El embajador de México ante la UNESCO, Juan José Bremer, fue el segundo en dictar conferencia en el encuentro latinoamericano “México ante los extremismos: el valor de la cultura frente al odio”. En principio se refirió a la discriminación racial, marginación económica y social que sufren los pueblos originarios, un problema, dijo, “todavía pendiente por resolver, pero que el actual gobierno ha hecho su prioridad y le está haciendo frente con énfasis”.

En reconocimiento a estos esfuerzos, anunció que la UNESCO clausurará el próximo mes de febrero en la capital mexicana el Año Internacional de las Lenguas Indígenas.

Bremer expuso que es una preocupación actual en el seno del organismo el uso negativo e incluso delincuencial que están teniendo las redes sociales para promover actos de odio.

Citó el caso del atentado cometido en el Paso, Texas, por un extremista en agosto pasado, en el que murieron 22 personas, entre ellas ocho mexicanos, que cobró mayor significado a raíz de la revelación de un manifiesto racial en las redes sociales.

Informó que México propuso una resolución aprobaba por aclamación en la Conferencia General de la UNESCO realizada el pasado 12 de noviembre en París, que “condena la discriminación racial, la incitación al odio racial, los crímenes por odio racial y toda doctrina de superioridad basada en la diferenciación racial y exhorta a las naciones a rechazar estos actos y a combatirlos por todos los medios legales, detectando sus redes de acción y desarticulándolas”, sostuvo el embajador Bremer.

Programas 2020

  • Mirar al sur 2019-2020
  • Bibliotecas de Literatura Centroamericana, Sudamericana, Cubana y del Caribe, con el Instituto Cervantes.
  • Festival de la Nueva Cultura Latinoamericana y el Caribe, en La Habana
  • Coloquio Internacional ¿Qué es América Latina Hoy?, en Buenos Aires.
  • Coloquio Cultura y Medio Ambiente, en Berlín.