Si hay alguien para quien la frase “Nombre es destino”, tiene perfecto sentido es para Hamlet Ramírez, quien participa en la obra La metáfora de las aves, que se encuentra en temporada en el Foro Shakespeare, recinto que tiene una fuerte conexión sentimental con el actor.

“Me da risa cuando me preguntan si Hamlet en mi nombre artístico. En el nombre llevo la penitencia”, nos dice Hamlet quien nos comenta que de niño se acercó a varios textos de Shakespeare, por supuesto que no les entendía, pero eso marcó poco a poco el destino del actor: Tenía que hacer teatro, y cuando lo hice me enamoré de él”.

Hamlet recuerda que la primera vez que fue a un teatro por gusto y no porque lo mandaran de la escuela, fue precisamente al Foro Shakespeare allá por los años 90, poco antes de comenzar su carrera teatral. Ahora, se siente privilegiado de poder regresar a este espacio, ya como actor, aunque lamenta el cierre del Foro, que se dará a en el último tercio del año: “Es una tristeza que cierre cualquier espacio y cualquier foro. Como que de repente estamos desprotegidos de ello. Pero el Foro Shakespeare no sólo es el edificio en la calle de Zamora, el proyecto va a continuar como una casa productora, moviendo las producciones a otros teatros en lo que ellos llaman, la invasión. Seguramente, más adelante encontrarán un espacio donde puedan volver a levantar el Foro”.

La metáfora de las aves es una obra dirigida por Eduardo Pavez Goye, con la participación del mismo Hamlet, Itari Marta y Verónica Bravo. La historia es una versión libre de La gaviota de Chejov, pero el público no verá a ningún personaje de Chejov, desfilar por el escenario. Los tres actores interpretan a casi 20 personajes en escena con siete historias entrelazadas: pintores, escritores, filósofos… todos luchando por sobrevivir y pagar sus deudas.

“Todos los personajes tienen que ver con el arte y tienen un punto de quiebre con carencias afectivas o algún choque ideológico y una lucha por sobrevivir en el medio. Las historias son como una serie de fractales, situaciones hilarantes que de pronto se van metiendo a situaciones dolorosas. La obra es un tobogán de emociones bárbaro. La gente se llevará por ahí unos dardos que llegan al corazón. Hablamos de las vicisitudes del alma, de la humanidad en sí. En la última escena todo se condensa y cobra un sentido tremendo”, comenta Hamlet.

El actor habla sobre la fuerza del texto: “Cuando Itari, Verónica y yo nos juntamos para la primera lectura, tuvimos que quitarnos las lágrimas de los ojos para seguir leyendo. Terminamos en llanto, con una sensación súper rica. Es un texto muy emotivo pero no le jugamos al melodrama, todo el tiempo se expone una idea concreta de cómo es el pensamiento humano. Son textos bárbaros… y el público los recibe con mucha honestidad por parte de nosotros”, concluye el actor.

La metáfora de las aves se presenta los lunes y martes a las 20:30 horas en el Foro Shakespeare (Zamora 7, colonia Condesa).
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