La industria editorial independiente está amenazada por unos sicarios infalibles que la atacan por dos flancos: el primero es el creciente y perverso dominio de los grandes consorcios, y el segundo es el advenimiento del libro digital y los soportes electrónicos, afirma Diego Rabasa, director de editorial Sexto Piso.

Poco a poco las grandes empresas editoriales han absorbido las pequeñas. Han ido sustituyendo la labor tradicional del editor por un gerente literario cuyo único objetivo es mejorar las utilidades de su empresa. La gente de marketing pesa más que los editores al interior del propio grupo, esa es la lógica del best seller, cuyos efectos pueden ser perniciosos para la diversidad cultural , dice Rabasa.

El otro gran tema actual en cuanto al futuro digital es la intención de Google de digitalizar millones de libros y crear una biblioteca editorial universal que, en principio, vendería a bibliotecas y universidades para que sean leídos por millones de usuarios. Robert Danton ha seguido el caso y ha expresado su preocupación ante el poder monopólico que Google adquiriría. El Departamento de Justicia Norteamericano ha tomado el caso , apunta.

Podríamos decir que la labor de una editorial independiente es fundamental hoy en día, pues ya no sólo se trata de oponerse al dictado oficial sino también al poder económico de los grandes consorcios libreros que acaparan el mercado, por ello el verdadero peligro y su real imperativo y razón de ser es oponer más visiones de mundo y mayor calidad ante un mercado, no muerto, pero sí copado por unos cuantos. La cuestión es más profunda que la tenencia o no del dinero.

Editar lo que uno quiere

Miles de historias podemos encontrar en la vida de los editores de libros, viajes a todos el mundo en busca de las perlas literarias, buscatalentos en los lugares más recónditos en busca de las nuevas voces y, a veces, herederos de una tradición de familia como es el caso de la editora argentina Adriana Hidalgo, dueña de un sello que lleva su nombre y quien visitó recientemente nuestro país.

Yo pertenezco a una familia de libreros y editores que llegaron de España a la Argentina. Finalmente, yo decidí hace 11 años hacer mi propio sello editorial y estoy muy contenta porque le pude dar una impronta personal: ser una editorial independiente, es decir: editar todo lo que nos resulta relevante , apuntó.

Este imperativo lo comparte todo el gremio independiente y hay quienes son más radicales como el edito r Jacobo Siruela (fundador de editorial Siruela a la cual abandonó para emprender nuevos derroteros de la mano de su editorial Atalanta), pues su consigna es más directa: publicar lo que a mí me gusta , y punto.

En el plano mexicano, esta imperativo es el mismo de editoriales como Textofilia, que recientemente cumplió un año de editar libros (comenzó como una revista hace seis años), pues nació por un fuerte sentimiento de hartazgo ante las colecciones hegemónicas y alienadas de los consorcios, quisimos hacer una editorial en donde el riesgo fuera lo importante, empezamos editando poesía y Jorge Herralde nos llamó editorial kamikaze (por obvias razones) , apunta Ricardo Sánchez, director de Textofilia.

El imperativo: acercar los libros al lector

Bill Gates llegó a decir que el libro tendía a desaparecer. George Orwell profetizó el reemplazo de la lectura por el cine. Marshall McLuhan escribió sobre el fin de la era Gutenberg a manos de la televisión. Han pasado años y la industria del libro está más viva que nunca, se publican más libros que en cualquier otra época de la historia.

El coordinador editorial de Fontamara Ediciones, David Apolinar, es más concreto al identificar los peligros de una editorial independiente, menciona: hay una cuestión que nos amenaza más que Internet, y es el encarecimiento de los materiales para producir un libro, esos costos van a acabar con los pequeños editores , apunta.

Sin embargo, dice: hay una situación que nos favorece: la coedición, sobre todo en la reedición de los clásicos y lo que más se requiera en la Academia, pero con las novedades hay que ser muy cuidadosos, ahí hay que buscar la excelencia, ya no vas a aventurarte a algo sin garantía , acota.

Para otros es más importante como estrategia publicar libros infantiles. Los niños son los más exigentes , dice el director de Textofilia. La editorial Adriana Hidalgo ha puesto la pata que le faltaba al gato con su nuevo catálogo para niños.

Diego Rabasa es más claro: la estrategia de comercialización para una editorial independiente es más de una cuestión de oferta que de demanda: si se acercan los libros a los lectores interesados, la respuesta es positiva. Hay un alto porcentaje de personas que no visitan librerías lo cual no significa que no estén interesados en los libros. Es imperativo para una editorial independiente inventar sus propios espacios de confluencia con los lectores .

Una muy buena oportunidad es asistir a la Feria del Libro Independiente que se realizará del 1 al 15 de junio de 2010 en la librería Rosario Castellanos del Fondo de Cultura Económica (Tamaulipas 202, esquina Benjamín Hill, colonia Hipódromo Condesa. Entrada libre).

aflores@eleconomista.com.mx

Los mismos números

En México se leen 2.8 libros en promedio por persona al año

El 3% de la población nunca lee.

El 40% nunca ha visitado una librería.

1 de cada 5 universitarios no ha ido nunca a una biblioteca.

La mitad de ellos no compra libros.

El 23% no lee libros de ningún tipo.