¿A cuál hijo quieres más? , respondió Ricardo Legorreta cuando le pregunté por su obra preferida.

Yo quiero a todas. No puedo decirte cuál prefiero, pero sí existen obras especiales por el momento en que se hicieron, como el Camino Real, la Catedral en Managua o el nuevo edificio de Bancomer, pero a todas las quiero igual , agregó.

A principios del 2010, el arquitecto Ricardo Legorreta (1931-2011) fue entrevistado en su despacho, acompañado por su hijo Víctor, pero por distintas razones la charla nunca se publicó.

En el día de su homenaje en el Palacio de Bellas Artes aprovechamos para dar a conocer el texto.

UN ARTISTA EN EVOLUCIÓN

Ricardo Legorreta fue uno de los arquitectos más brillantes del país con construcciones por diferentes partes del mundo, desde Qatar a Corea del Sur; sin embargo, al principio sus maestros le dijeron que no podría vivir de la arquitectura.

No vas a poder vivir como te imaginas la arquitectura, tienes que volverte constructor (…) pero claro que no les hice caso y sí pude y ahí están las obras , dijo.

El arquitecto fundó su despacho en 1963 bajo el nombre de Legorreta Arquitectos, pero cambió a Legorreta + Legorreta ante la llegada de su hijo, Víctor.

Mi papá está abierto a nuevas ideas a la evolución (…) pero siempre cuestiona, porque de joven uno se acelera y quiere todo lo nuevo .

La filosofía de Ricardo Legorreta siempre fue hacer una arquitectura que pertenezca al lugar y que la gente que usa las obra sea feliz, es la esencia de mi trabajo, no el color en las obras .

El despacho del arquitecto es como un taller y no rebasa las 70 personas, pues no quieren que se pierda el espíritu original. A nosotros nos interesa ser arquitectos, no hombres de negocio, y si hay que repetir un boceto 50 veces, lo hacemos (…) lo que queremos es que la obra quede bien y funcione , explicó.

¿Como negocio ha funcionado el despacho?

Muy bien, porque curiosamente no nos importa (…) no nos medimos por cuánto ganamos, nos importa que las obras queden muy bien .

Ricardo Legorreta juega con su lápiz, tiene mucho trabajo y finalmente asegura que tiene un sólo reclamo para los arquitectos mexicanos:

Deberían estar invadiendo el mundo, porque tenemos cultura y la capacidad para hacer las mejores obras, sólo hace falta que trabajen mucho, como lo hago yo y mi despacho todos los días .

ALGUNAS OBRAS BRILLANTES

Camino Real

El Papalote Museo del Niño

El museo Laberinto de las Ciencias y las Artes de San Luis Potosí

El Pabellón de México en la Expo 2000 Hannover

El hotel Sheraton Bilbao, en España

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