Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer es una de las principales causas de mortalidad en toda América. En el 2012, causó 1.3 millones de muertes, de las cuales 47% ocurrió en América Latina y el Caribe.

Se espera que la mortalidad por cáncer en América aumente hasta 2.1 millones en el 2030; sin embargo, muchos cánceres tienen una probabilidad de curación elevada si se detectan temprano y se tratan adecuadamente.

Ante este desafío, científicos de todo el mundo se han dado a la tarea de investigar herramientas que permitan atacar este mal. En esa búsqueda, el equipo de la Escuela de Medicina de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, EU, ha encontrado el primer compuesto de imágenes de proteasa activada para el cáncer que ha probado ser seguro en humanos , dice David Kirsch, oncólogo, biólogo y autor principal del estudio.

Pero, ¿de qué se trata este descubrimiento?

Resulta que, a través de un nuevo compuesto inyectable de color azul, llamado LUM015, las células cancerosas se vuelven fluorescentes y, con ello, detectables.

El estudio describe que las células cancerosas secretan más de la catepsina proteasa (degradación de proteínas) que las células sanas, en parte como una manera de remodelar enzimáticamente su entorno para el crecimiento tumoral y la metástasis, esta alteración permite diferenciar las células dañadas de las que se encuentran en buen estado cuando el compuesto entra en el órgano.

Este hallazgo, en el cual colaboraron científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y de la empresa Lumicell, pretende facilitar la labor de los cirujanos para eliminar la totalidad de un tumor en un primer intento.

Según los resultados, publicados en Science Translational Medicine, los investigadores ensayaron con 15 pacientes sometidos a cirugía de sarcoma de tejidos blandos o cáncer de mama. El agente inyectable fue capaz de identificar los tejidos cancerosos sin efectos contrarios.

Nuevas prácticas

En la actualidad, los cirujanos se sirven de imágenes transversales, tales como resonancias magnéticas y tomografías computacionales para guiarse a la hora de eliminar los tumores y su tejido circundante. Pero en ocasiones, algo del tejido canceroso no es detectado en una primera intervención y requiere una segunda cirugía y radioterapia , se lee en la información de la agencia SINC, pues de lo contrario, esto podría generar metástasis u otras alteraciones.

Según la OMS, una característica del cáncer es la multiplicación rápida de células anormales que se extienden más allá de los límites normales y pueden invadir partes adyacentes del cuerpo y propagarse a otros órganos. Este proceso se denomina metástasis, la principal causa de muerte por cáncer.

Kirsch, de la universidad de Duke, explica: En el momento de la operación, un patólogo puede examinar el tejido de las células cancerosas del borde del tumor utilizando un microscopio, pero muchas veces, debido al tamaño del cáncer, es imposible revisar toda la superficie durante la intervención .

Con este descubrimiento, el objetivo es dar a los cirujanos una tecnología práctica y rápida que les permita escanear el lecho tumoral durante la operación para buscar cualquier fluorescencia residual .

Herramienta en desarrollo

Los trabajos complementarios con ratones descritos en el estudio demuestran que LUM015 se acumula en los tumores donde crea fluorescencia en el tejido tumoral con una media cinco veces más brillante que el músculo normal.

Estas señales resultantes no son visibles a simple vista, deben ser detectadas por un dispositivo de imágenes portátil con una cámara sensible. El trabajo de Lumicel, una empresa creada por investigadores del MIT, continúa al seguir desarrollando esta parte.

El doctor Kirsch explicó que, después de que los cirujanos hayan extirpado el tumor, colocarán el dispositivo en la superficie de corte para detectar las áreas con células cancerosas fluorescentes.

Por último, los investigadores del Hospital General de Massachusetts evalúan la seguridad y eficacia de LUM015, además del dispositivo de imágenes de Lumicell. Todo esto basado en un estudio prospectivo con 50 mujeres con cáncer de mama. Luego, otras instituciones podrán probar si esta tecnología ayuda a disminuir el número de pacientes que necesitan operaciones posteriores después de la extracción inicial del tumor de mama.

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