La temporada navideña cerró su ciclo el pasado seis de enero y con ello el elemento decorativo por excelencia en las fiestas navideñas, el árbol de Navidad. Éstos dejan de formar parte de la decoración de los hogares mexicanos, pero no de un ciclo virtuoso que ayuda al medio ambiente.           

Hoy se sabe que los cultivos de árboles de Navidad generan diversos beneficios tanto económicos, sociales y ambientales. De acuerdo con el Manual de Productores de Árboles de Navidad de Conafor, las plantaciones forestales comerciales de árboles de Navidad se presentan como una alternativa para producir los árboles que demanda el mercado nacional, sin afectar los bosques nacionales; pero, para cerrar este círculo virtuoso, los árboles deben ser entregados a los diferentes centros de acopio que se disponen cada año.

Contrario a esto, muchos son abandonados, arrojados en la vía pública o en basureros, generando un desperdicio que se podría evitar, pues cada uno de estos ejemplares podría convertirse en composta que servirá de abono para futuras reforestaciones. Además de que también se pueden emplear en artesanías, mezclas orgánicas o en material usado en jardinería.

El procedimiento para estos árboles consiste en tres etapas: el árbol se limpia, se le quitan etiquetas, base de madera y clavos. Posteriormente, si el árbol es muy grande se le retiran las ramas más largas, para, al final insertar el árbol en la trituradora e iniciar el proceso de reciclaje.

De cada árbol se obtiene un kilogramo de composta que en alrededor de seis meses, tiempo que tarda la materia orgánica en descomponerse y transformarse en abono orgánico, alimenta a la tierra para proporcionar los nutrientes necesarios a las plantas.

El fertilizante que se produce se utiliza para la mejora orgánica de suelos y materia prima para generar mayores cultivos en parques, bosques y en el suelo de conservación de la Ciudad de México.

En otros casos, serán utilizados para la elaboración de artesanías, mezclas orgánicas o elaboración de linderos ornamentales de jardinería.

Distintos centros de acopio

Para contribuir a este cierre de ciclo para los árboles de Navidad, la Comisión Nacional Forestal invita a la población a llevar su árbol natural a los centros de acopio que se han habilitado en todo el país, operados en su mayoría, por los gobiernos estatales y municipales, en la Ciudad de México estarán a cargo de las distintas delegaciones.

Para conocer las sedes en el resto de la república ponen a disposición la siguiente liga: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/283905/Centros_de_acopio_de__rboles_de_Navidad_-_V20_dic_2017.PDF

Además, la Semarnat dará servicio en el Vivero Coyoacán, Bicentenario y Sustenta Bioparque Urbano San Antonio.

Se podrá llevar el árbol del 7 de enero al 7 de febrero, de martes a domingo, en un horario de 7:00 a 18:00 horas. Todos los árboles recolectados serán concentrados en Vivero Coyoacán para su posterior reciclaje.

Los árboles de Navidad deberán estar libres de series, ganchos, esferas y demás adornos para facilitar su reciclaje.

Las autoridades recordaron que un árbol demasiado seco puede convertirse en riesgo potencial de incendio. De acuerdo a la Secretaría de Protección Civil capitalina, no deben mantenerse en casa más de 4 semanas, por lo que su periodo de vida, ha concluido.

nelly.toche@eleconomista.mx