Inició, en Múnich, Alemania, el Congreso Internacional de Ciencias de la Tierra y Detección Remota, el más relevante de su tipo ya que reúne a 2,400 expertos de 70 países, que harán un récord de 2,000 presentaciones hasta el 27 de julio. El foco de la reunión serán los nuevos sistemas de observación, los métodos de procesamiento de imágenes y los satélites presentes y futuros.

En ese sentido, no cabe duda de que las estrellas del evento serán los locales, ya que a unos pocos kilómetros de Múnich está el Centro Aeroespacial Alemán (DLR, por su sigla en alemán), donde se está llevando a cabo un fantástico proyecto para mapear la Tierra en tres dimensiones.

TanDEM-X, SATÉLITES ESTEREOSCÓPICOS

La misión se llama TanDEM-X (por Medición Digital de Elevación, sigla en inglés) y está formada por dos satélites que orbitan la Tierra en pareja, separados por entre 250 y 500 metros, que toman imágenes de radar al mismo tiempo, necesarias para generar una imagen estereoscópica (de la misma manera que lo hacen nuestros ojos).

Sin embargo, el segundo satélite de TanDEM-X es un añadido a TerraSAR-X, satélite lanzado en junio del 2007 y donde SAR es la sigla en inglés de Radar de Apertura Sintética, un desarrollo que entonces ya fue revolucionario con su resolución de un metro que, con pasadas sucesivas, se puede refinar hasta los milímetros y da la posibilidad de observar la superficie terrestre independientemente de las condiciones ambientales.

Los datos de TerraSAR-X permitieron una gran variedad de aplicaciones científicas, particularmente se registró una alta demanda para las imágenes en secuencias temporales, por ejemplo, para seguir el tamaño y forma de los glaciares o, incluso, del congelamiento y cambio de tamaño de las charcas de ranas (estos datos ofrecen un mundo de información para los climatólogos) o las corrientes oceánicas.

El segundo satélite, para integrar el sistema TanDEM-X, fue lanzado en junio del 2010 y su órbita se acopló a la de TerraSAR-X, de manera que fueran viajando en forma paralela, haciendo una espiral en torno a un eje común para que mantengan la distancia que los separa y evitar que se atraigan uno a otro y acaben chocando.

IMÁGENES IMPRESIONANTES Y ÚTILES

La integración de la información generada por TanDEM-X fue todo un proyecto de informática. Desde la transmisión de los datos, que sólo puede realizarse durante más o menos 10 minutos cuando los satélites pasan por encima de las instalaciones de la DLR, en Oberpfaffenhofen, Bavaria, al sur de Alemania. Este paso es aprovechado además para corregir las órbitas de los satélites.

Este reportero tuvo oportunidad de apreciar las imágenes resultantes en una pantalla de televisión 3D. Y el resultado es impresionante, aun cuando no vi ejemplos de la milimétrica resolución en tres dimensiones. Si TerraSAR-X pudo hacer cosas como medir el cambio en las dimensiones del edificio de la Estación Central de Berlín según la estación del año, ahora TanDEM-X podría ver qué zonas de ese edificio son las que más se distienden y cuáles las que más se contraen.

Y aunque no tiene sentido alcanzar tal resolución con cualquier área, las imágenes normales que genera el sistema tendrán un sinfín de aplicaciones científicas, comerciales y de seguridad, como, por sólo citar algunos ejemplos, evaluación del uso agrícola de una determinada área o de la estructura de un bosque (se puede medir la altura de los árboles), predicción del riesgo de inundaciones pues se puede conocer el hundimiento de los terrenos, evaluación precisa de los cambios en glaciares o en zonas tectónicas o volcánicas, elaboración de cartas de navegación actualizables (ya que se pueden medir el flujo de las corrientes oceánicas) y hasta una evaluación un tanto rudimentaria aún del tráfico vehicular citadino.

Se espera que la información modelo en 3D de la superficie terrestre esté disponible para su uso científico y comercial a mediados del 2014.

TanDEM-X, sus sistemas de detección y el procesamiento de los datos, son el resultado de una asociación público-privada, entre la DLR y la empresa Astrium, que además se ocupa de la comercialización de la información generada.

EL CONGRESO

En el Congreso Internacional de Ciencias de la Tierra y Detección Remota participan 28 asociaciones, entre agencias espaciales como la alemana DLR, la europea ESA, NASA, JAXA (de Japón) y la CSA (de Canadá), y empresas como Astrium, Kayser-Threde, RapidEye and Japan Space Systems.

En la inauguración, Johann-Dietrich Woerner, presidente de la mesa directiva de la DLR dijo:

Al usar sensores incorporados a satélites podemos identificar e investigar los retos globales; el espacio contribuye de manera importante a la evaluación de los problemas globales, sea que se refieran al clima, la protección del medio ambiente, la conservación de los recursos naturales o la evaluación de los daños en una catástrofe .

manuel.lino@eleconomista.mx