Integrantes de la comunidad cultural del país pidieron al candidato que resulte ganador en los comicios federales del próximo 1 de julio que diseñe una nueva política en la materia, toda vez que el modelo actual ya no atiende las necesidades del sector cultural.

En conferencia de prensa, la editora Deborah Holtz, la promotora cultural Lucina Jiménez y el experto en legislación en el rubro Ricardo Fuentes dieron a conocer que el pasado fin de semana entregaron a los cuatro candidatos a la Presidencia de México una propuesta ciudadana para aspirar a colocar al país en un nuevo escenario en materia cultural.

De acuerdo con los responsables de la divulgación de dicha propuesta, el documento que define 10 puntos estratégicos para orientar el cambio en el sector, está respaldado por cerca de 550 firmas, entre escritores, coreógrafos, editores, artistas, investigadores de los procesos culturales y políticas públicas, y representantes de diferentes generaciones, organizados desde la sociedad civil.

Para Holtz, se trata de la primera vez que se reúne gente del sector cultural no convocada por un partido político o institución, sino de voz propia para signar un documento que, creemos, es la base del deber ser en la materia hacia el futuro.

Los convocantes refirieron que la propuesta fue elaborada con el propósito de hacerla llegar a los contendientes en las próximas elecciones, al considerar que los planteamientos en ella contenidos podrían coadyuvar para la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo para el periodo 2012-2018, lo que es fundamental para garantizar los derechos culturales planteados en la Constitución.

La idea, añadieron, es aprovechar las experiencias propias, así como las de aquellas naciones que al asumir un compromiso con la cultura han logrado el crecimiento económico, social y político.

Fuentes, músico y maestro en pedagogía, asesor en la materia de la Cámara de Diputados, opinó que la cultura debe de ser el eje del desarrollo social y sustentable, y que desde la elaboración del PND se le debe de considerar de manera transversal en todas las áreas posibles.

Los promotores detallaron que la propuesta es fruto de un largo proceso de reflexión y aclararon que no se buscan beneficios sólo para el sector artístico y cultural, sino que se reconozca al rubro como un derecho ciudadano y factor de desarrollo de la democracia.

Precisaron que la propuesta presentada a los cuatro contendientes (Enrique Peña Nieto, Josefina Vázquez Mota, Andrés Manuel López Obrador y Gabriel Quadri), conlleva la decisión de esta comunidad de asumirse como vigilante y demandante frente a la acción gubernamental.

Holtz señaló que quienes se dedican a la cultura son parte de un sector productivo que genera riqueza, empleo y bienestar social , y aunque saben que no existe la manera de financiar toda la actividad artística, se deben abrir todas las puertas para que las instituciones y el sector privado den estímulos e impulso al sector. Es decir, abundó, que se tengan los instrumentos jurídicos y de coordinación interinstitucional que los hagan posibles, pues por ahora hay un ente cultural que tiene sus programas, pero no está relacionado con el resto de las dependencias con las que debería estar.

Entre los puntos de la propuesta, destaca también el planteamiento de respeto a las expresiones y diversidad lingüística de los pueblos autóctonos u originarios, comunidades y de las culturas populares, así como el reconocimiento de su derecho a gestionar su patrimonio cultural.

Indica que, como sector productivo, requiere de acceso a créditos y estímulos económicos y fiscales, diseñados de acuerdo con sus propias características y necesidades.

Asimismo, plantea el impulso a una reforma de las instituciones públicas encargadas de las políticas culturales, así como diseñar un sistema de planeación y evaluación que permita tener indicadores de desempeño e impacto social.

Juan Villoro, Horacio Franco, Xavier Velasco, Margo Glantz, Néstor García Canclini, Leticia Alvarado, Estela Leñero, Julieta Egurrola, Mario Lavista, Nacho Méndez, Paul Leduc, Pedro Friedeberg y Alejandro Luna son algunos de los firmantes del documento.