Entrevista a Martha Gabriela Gómez Vasconcelos, Premio Nacional para las Mujeres en la Ciencia 2021

La doctora Martha Gabriela Gómez Vasconcelos recientemente fue acreedora al Premio Nacional para las Mujeres en la Ciencia 2021 para talentos nacientes, este galardón es otorgado por L´Oréal México, junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Academia Mexicana de Ciencias y la Comisión Mexicana de Cooperación con la UNESCO.

Ella es integrante del Programa Cátedras Conacyt, comisionada al Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Tierra de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y desde allá platicó con El Economista sobre su reciente reconocimiento. “Es una gran motivación porque siento que voy por el buen camino, eso me inspira a seguir y es una gran ayuda para hacer mi investigación y proyectos que quiero desarrollar, la verdad es que estoy muy contenta”.

Martha Gabriela, doctora en Ciencias de la Tierra por la Massey University, de Nueva Zelanda, trabaja en un proyecto para evaluación neotectónica de fallas activas y contribuciones al peligro sísmico en Morelia, Michoacán. “Desde siempre me han encantado los volcanes, es mi gran pasión, desde chica, estar en la naturaleza y subir volcanes, pero más estudiarlos por la curiosidad que me ha llevado a querer entender el fenómeno, el paisaje y lo que se ve alrededor de ellos”.

Dijo que por otro lado siempre le ha gustado estudiar e ir un poco más allá de lo que le dicen, investigar por sí misma y con ello contribuir a que estemos mejor preparados ante un evento volcánico o sísmico.

“Así, un momento me llevó a otro, no es que quisiera o tuviera la meta de ser científica, sino que al estudiar una carrera se me abrieron las puertas para la maestría, aquí fue donde empecé a conocer el mundo de la ciencia y llamó mi atención”, dijo que también entendió que tenía lo necesario para desarrollarse en ese campo, “me llenó la idea de la ciencia —dice—  pues ser investigador es un trabajo muy completo que requiere de mucha pasión y (estar) a la expectativa de conocer cosas nuevas”.

Agrega que para ser un científico uno tiene que ser muy curioso, “te tiene que gustar mucho leer y escribir, aunque esa habilidad se adquiere en el camino, también dependiendo de la carrera o el proyecto que uno elija estar muy cómodo en el espacio de estudio, en mi caso se necesita mucho ir a campo, esto es emocionante porque a la par del trabajo de investigación de un científico, se trabaja mucho dando pláticas, clases, tener estudiantes, eso lo hace muy completo, nunca me aburro”, sostiene.

La vulcanotectónica

A la combinación de la vulcanología con la tectónica o paleosismología se le conoce como vulcanotectónica, es decir, el estudio de la actividad tectónica del pasado para entender cómo ha sucedido y saber cómo podrían presentarse nuevos eventos en el futuro. “Estudiamos el peligro sísmico para conocer cómo un volcán puede hacer erupción y si lo hace, qué áreas podría afectar y cómo podría ser, mas o menos cada cuánto y de qué manera”, detalla.

Esto es relevante —dijo—  porque vivimos en un país altamente volcánico, tenemos más de 10,000 volcanes en México, por ello es importante estar preparados, además de que los ciudadanos los reconozcan como parte del patrimonio geológico porque a donde volteemos hay un volcán, entonces, si los conocemos, los vamos a cuidar de cierta manera, para no sobreexplotarlos como a veces lo vemos en los bancos de materiales.

“Para mi es algo muy grato hacer esta investigación desde Michoacán porque he vivido aquí toda mi vida y aportar un granito de arena hacia el estado donde resido y está mi familia, me llena de satisfacción, además en Michoacán también se tiene gran actividad volcánica con más de 1,200 por eso no paramos, hay mucho qué estudiar en esta zona”.

La mujer en la ciencia

Gómez Vasconcelos opina que las mujeres son igual de importantes que los hombres, “pues en realidad tenemos las mismas capacidades, pensamos en ocasiones diferente o con otra perspectiva, por lo tanto somos complementarios”. Dijo que hoy hacen falta mujeres para desarrollar completamente cualquier rama de la ciencia. “En mi rama últimamente hay más mujeres, pero aún hay una brecha muy grande para alcanzar la igualdad, por eso faltan iniciativas que impulsen a todas aquellas que están en el camino”.

A las mujeres que están decidiendo sobre alguna carrera científica yo les diría sin dudarlo “que lo hagan, aunque nada es fácil en esta vida, cuando uno le pone todas sus ganas y se tiene pasión por eso, siempre saldrán las cosas adelante, si somos perseverantes seguro van a alcanzar sus sueños”.

Martha Gabriela concluye diciendo que a pesar de los recortes en la ciencia, seguimos siendo un país muy bueno para hacer ciencia, además “es muy satisfactorio contribuir un poco al desarrollo de nuestro país”.

nelly.toche@eleconomista.mx