El Edificio Arroniz, un imponente inmueble del siglo XIX en el Centro Histórico de Guadalajara, es el punto de reunión para la discusión sobre la economía que se genera a partir de las ideas. La tercera edición del Congreso Internacional sobre Industrias Culturales y Creativas (ICC) arrancó con la presencia de Myriam Vachez, secretaria de Cultura de Jalisco, y Aristóteles Sandoval, gobernador del estado de Jalisco.

Vachez aprovechó la ocasión para mencionar el trabajo que desde hace cuatro años han realizado en el estado en materia de ICC, con la formación de más de 500 personas que pasaron de ser emprendedores a empresarios de la cultura y las ideas. Además, aseguró que a diferencia de la primera edición del evento, donde la asistencia fue de unas 1,000 personas, hoy el registro supera 5,000.

Por su parte, Sandoval hizo hincapié en el proyecto de la Ciudad Creativa Digital, además de insistir en una “agenda común de emprendedores, para generar la transformación y los cambios sociales que entran dentro de la revolución 4.0”. El gobernador de Jalisco aseguró que las ICC son la vía para transformar el entorno con bienestar y progreso económico a través de la creación, con la inversión de 5 millones de pesos en iniciativas de emprendimiento de las ideas.

Las primeras participaciones

Tres conferencias magistrales abrieron el foro principal del Congreso. En primer lugar se presentó Manuel Molano, director general adjunto del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), quien discutió sobre la importancia de la fiscalización de la tecnología que permita hacer frente a la piratería, así como la implementación de un proceso de colaboración en toda la cadena creativa, antes de que el producto, llámese una película o un álbum musical, llegue a los consumidores.

El micrófono llegó después a manos de Luis Miguel González, director editorial de El Economista, quien compartió con el público información sobre la falta de representación de las industrias culturales en la renegociación del TLCAN. Uno de los ejes de la charla fue la definición misma del concepto de ICC, lo que hace difícil situarlas en discusiones específicas.

Por otro lado, se discutió el tema de la tecnología como determinante en el consumo cultural y creativo. “Las industrias culturales son un motor de pensamiento que no reconoce las fronteras preestablecidas (...) ¿Qué quiere decir ser creador hoy en día? Es lograr vivir de lo que uno hace”, asegura Luis Miguel González.

Las actividades siguen en el Congreso. si deseas saber más al respecto, puedes visitar la página www.congresoindustrias.com.