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Macbeth en la víspera del poder
La puesta en escena de Mauricio García Lozano pretende quitarle a Shakespeare su halo inaccesible y de pieza de museo a través de un texto accesible, una escenografía y un vestuario contemporáneo.

“Creo que es importante ir a ver Macbeth porque nos prepara para ese viaje aterrador y sobrenatural, de brujas, claroscuros y eclipses que será el 2018 y la época de elecciones”, nos dice el director Mauricio García Lozano sobre su puesta en escena que se presenta los fines de semana en el Teatro Milán.
“Nuestra actualidad, Macbeth habla crucialmente de los peligros que trae la ambición por el poder y lo que le puede provocar al alma humana. Es una especie de viaje al interior y descenso al infiero por parte de los personajes principales a causa de haberse dejado tentar por subir al trono a como dé lugar”, agrega el director.
La puesta en escena estelarizada por Juan Manuel Bernal, Lisa Owen, Raúl Villegas y Paula Watson, entre otros, cuenta la historia de Macbeth, fiel guerrero del rey de Escocia cuya lealtad es puesta a prueba cuando unas brujas le auguran que un día será rey. Influenciado por su ambiciosa esposa, Macbeth mata al rey para asegurar su lugar en el trono. Lo que creen que traerá dicha a su matrimonio, solo prueba ser el comienzo de un tormentoso y sangriento camino a la muerte.
García Lozano habla sobre la intención del montaje: “Hay una determinación de mi parte y de parte de toda la compañía de hacer accesible Shakespeare al público mexicano. Y que los mexicanos de cualquier estrato lo bajen del pedestal, que deje de ser esa pieza de museo y que entiendan que es contemporáneo y que habla de nosotros”.
“Cuando vemos u oímos a Shakespeare suena a teatro viejo, o muy clásico, como una pieza de museo, pero su origen es teatro popular. Por eso lo que hicimos fue darle vigencia a partir de una serie de factores y uno de ellos fue un texto accesible, actuable y muscular para los actores. Y por supuesto, la gente se va a ver reflejada y va a descubrir hasta qué grado esos personajes y esas pasiones son propias y nos pertenecen”, agrega el director.
García Lozano también realiza algunos cambios en la escenografía y vestuario, que le dan a la obra un toque contemporáneo: “Quería hacer un viaje al interior de la psique del personaje y el inconsciente, y decidí montar el texto en un sótano que está inundado. Hay un espejo de agua y nos da la sensación de estar perdido en un charco de agua, o de sangre, que es un gran espejo que también podía ser el caldero de las brujas o que podía ser el gran símbolo del inconsciente y hay sólo una silla, un trono rojo y los actores”.
A pesar de las modificaciones en el texto —adaptación de Alfredo Michel Modenessi—, García Lozano asegura que el texto es Shakespeare, tal y como él lo escribió: “No se folcloriza, no cambio textos, pero intento que la puesta se vuelva accesible a nivel de imagen y a nivel de sonido… Quiero que la gente vaya a conocer la obra a través de un vehículo escénico que lo vuelva accesible, emocionante, dinámico y vital”.
Por último, García Lozano reitera la importancia de escuchar a su versión de Macbeth: “Es importante escuchar a Shakespeare y que nos diga con toda su lucidez, todo lo que tiene de complejo y peligroso un viaje así (hacia el poder). Además, es una oportunidad para conocer una obra emocionante”.
La obra es producida por Tercera llamada y Teatro del Farfullero. La escenografía corre a cargo de Adrián Martínez Frausto, el vestuario es de Mario Marín, la iluminación de Víctor Zapatero y la música es de la inspiración de Pablo Chemor.
Macbeth se presenta en el Teatro Milán (Lucerna 64, colonia Juárez) los viernes a las 8:45 pm, sábados a las 5:30 pm y 8:00 pm, y los domingos a las 6:00 pm.