La salud de la masa de agua que conforma los océanos está en estado crítico, ha advertido la Organización de las Naciones Unidas; pese a su potencial en la erradicación de la pobreza, seguridad alimentaria mundial, salud humana, desarrollo económico y su papel de freno al cambio climático, nuestros océanos están cada vez más amenazados, degradados y destruidos por las actividades humanas.

De acuerdo con las cifras de esta organización, 30% de las pesquerías están sobreexplotadas, mientras que 50% están completamente explotadas. Los hábitats costeros están bajo presión, con la pérdida de aproximadamente 20% del coral y la degradación del otro 20 por ciento. Los deshechos de plástico matan un millón de pájaros y unos cien mil mamíferos marinos al año y se estima que 80% de la contaminación marina procede de actividades en la tierra.

También se tienen grupos vulnerables, como las mujeres, los niños, los indígenas, las comunidades costeras y los países con una gran dependencia de los océanos y sus recursos marinos que están especialmente afectados.

Aun así, el océano sigue siendo un recurso vital con el potencial de generar un enorme crecimiento económico. Equilibrar la actividad humana con la salud a largo plazo del océano es esencial, por ello urgen acciones en conjunto y la Quinta Cumbre Mundial del Océano 2018, representa esta oportunidad de generar acuerdos y compromisos en conjunto.

Este evento convoca a más de 450 líderes mundiales de esferas gubernamentales, industriales, de organizaciones multilaterales, la comunidad científica y la sociedad civil. La representación de los distintos sectores en un mismo espacio es lo que hace más rico y relevante este encuentro organizado por El Grupo The Economist.

Ésta es la primera vez que este evento se lleva a cabo en Latinoamérica. “Estamos muy orgullosos de que se organice aquí en México, somos un país estratégico por tener dos grandes océanos con dos grandes mercados; además estos espacios nos dan turismo, gastronomía y recursos que vienen de la pesca, estas son algunas razones por las que fuimos elegidos”, explica Laura Rodríguez, directora del programa de Océanos de Environmental Defense Fund (EDF) de México.

La especialista en temas del mar aseguró que es uno de los eventos más importantes a nivel internacional en torno al rol de los océanos en la economía global. “Estamos viendo en todo el mundo una creciente importancia de la economía azul, que son todos los productos de bienes y servicios que vienen en conjunto pero que los ubicamos por separado, turismo, energía, recursos marinos, transporte marítimo, etcétera”.

Del 7 al 9 de marzo Cancún y Playa del Carmen serán la sede de esta discusión, la cual comenzó en su primer día de actividades con la importancia de la ciencia y de las nuevas tecnologías, además de la inversión estratégica para promover el crecimiento de la economía azul.

“Nosotros lo que buscamos y lo que promovemos es que se siga y se incremente la inversión estratégica en los diferentes sectores que vienen del mar y que se haga de una manera en donde se incremente el potencial económico y la sostenibilidad de todos los sectores que dependen de la economía azul. Vemos un gran potencial para México con una tasa de retorno muy fuerte. Por eso pensamos que es estratégico que se voltee al mar”, agregó Rodríguez.

Se esperan acuerdos

Este evento se trata de que todos los sectores que participan de esta cadena en los océanos estén incluidos, que sea una visión holística, por ello las autoridades mexicanas también están participando.

En el primer día de actividades, se llevó a cabo también la Asamblea del Océano Pacífico, donde el titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Rafael Pacchiano, firmó una carta de intención de hermanamiento de Áreas Protegidas Marinas entre Ecuador y México; particularmente, el Parque Nacional Islas Galápagos y el Parque Nacional Revillagigedo, para intercambiar experiencias y buenas prácticas a fin de preservar la biodiversidad marina.

También anunció la intención de México de incorporarse al Corredor Marino de Conservación Pacífico Este (CMAR), que actualmente integran Colombia, Costa Rica, Ecuador y Panamá, a fin de garantizar la conectividad marina.


nelly.toche@eleconomista.mx