México es actualmente considerado el país con mayor número de muertes de personal de salud en las Américas, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En su Actualización Epidemiológica Enfermedad por coronavirus (Covid-19) se informaba de que al menos se tienen registrados 3,534 fallecimientos desde enero de 2020 al 10 de marzo de 2021.

A finales de abril, el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedad Respiratoria Viral (Sisver) actualizó la cifra en 3,764 defunciones de trabajadores de la salud acumuladas a causa de Covid-19. En el detalle, la semana 27 del 2020 registró el mayor número de contagios con 7,528, pero en la semana 53 del 2021 fueron 7,238, una cifra nada alentadora.

Sobre las implicaciones de perder estas vidas, el doctor Juan Francisco Martínez Campos, vicepresidente de la Sociedad Mexicana de Salud Pública, asegura que en primera instancia los médicos y el personal de salud son personas que representan algo en la sociedad, que tienen familia y un rol importante en ella; luego en muchos casos son el sustento de sus familias, “de ahí que muchos médicos hayan también decidido no participar en el sector público, pues las condiciones de trabajo no son las ideales”.

Luego se puede analizar su rol como parte del sistema de salud. Al faltar y con las condiciones del país donde de acuerdo con el Informe de Gobierno 2018-2019, existen 2.6 médicos y 2.9 enfermeras por cada mil habitantes, si se perdió la vida de más de 3,000 personas hablamos de que al menos un millón de habitantes no van a tener quien les otorgue el servicio. “El indicador se rompe cuando el que debería ser garante de la salud pierde la vida en el intento”, dice Martínez Campos.

Respuesta lenta, por lapsos y sin información

Al revisar el curso de la pandemia y la desatención al personal, Martínez Campos  asegura que también debemos hablar de la preparación que se debió tener, “cuando se hace el plan de respuesta frente a la presencia del virus en México, ya se sabía de qué se trataba y cómo se comportaba más o menos, sin embargo la respuesta fue lenta, por lapsos, sin mucha información y sigue ocurriendo, hoy en día con el tema de la vacunación, los datos y acciones van cambiando al día”.

Dijo que la Organización Mundial de la Salud y su grupo de expertos invitaron en todo momento a que el personal de salud fuera el primero en recibir equipo de protección, pruebas suficientes y posteriormente la vacuna, de entrada, por un tema de reciprocidad y legitimidad al arriesgar la vida durante su labor; sin embargo en México, por ejemplo, se han dado dos emisiones del Plan de Vacunación donde hubo diferencias significativas y con la actualización se aumentó el marco legal y cambió el objetivo, dejando fuera a un grupo bastante importante de médicos y personal de salud como un grupo prioritario.

En contraste en Reino Unido se publicó un estudio que identifica que el personal de salud tiene 7 veces más posibilidades de presentar formas graves de coronavirus, “además es muy importante mencionar que una gran parte de las consultas que ocurren en el país se dan en consultorios aledaños a farmacias, ellos nuevamente no están siendo considerados como primera línea”, aunque son los médicos que reciben una gran mayoría de casos Covid-19 por primera vez.

En México no existe una cifra certera o una cuantificación clara del personal en instituciones privadas, pero para tener una idea, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), durante el 2019, los hospitales particulares registraron más de 92,000 médicos, de los cuales, 98.9% tiene atención directa con el paciente. Por otro lado, la Unión Nacional Interdisciplinaria de Farmacias, Clínicas y Consultorios (Unifacc) reveló que tan sólo en lo que va del 2021, al menos 136 médicos y 28 trabajadores de farmacias agremiadas han muerto por coronavirus. Detallan además que los médicos agregados a consultorios adjuntos a farmacias ofrecen al menos 39,500 consultas diarias, lo que representa entre 8 y 10% más que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la institución de salud más grande del país.

Diferentes organizaciones y colegios médicos, como el hidalguense, al que pertenece Martínez Campos, han interpuesto quejas y han generado amparos. “Aunque ya se comunicó que se vacunará a otra parte de la medicina privada y a jóvenes médicos en servicio social, nadie puede quedar rezagado”.

El especialista asegura que las vacunas por sí solas no van a resolver el problema, también se necesita la colaboración y consciencia de la sociedad para que las personas se queden en sus casas de ser posible, sin reunirse de manera masiva y continuar con el uso de cubrebocas, lavado de manos y ventilación de lugares cerrados, eso ayuda de manera significativa al personal de salud ante la alarmante cifra de muertes en el sector.

nelly.toche@eleconomista.mx