A principios del siglo pasado, cuando la mano de obra comenzó a dejar el campo, nacieron los trabajos de oficina. Fue el nacimiento de la clase media urbana que hoy conforma la mayor parte de la población en México.

Las mujeres, por supuesto, se entregaron a esas labores también. Su principal papel: como secretaria.

En los años 50 y 60 era de buen estilo que una hija de familia de clase media estudiara para ser la secretaria de un gran ejecutivo. Era un trabajo que aseguraba movilidad social y respeto. Una secretaria era un dama. Es curioso que, aunque se supone que los tiempos nos empujan a la equidad de género, el secretariado siga siendo una labor puramente femenina.

Secretaria significa literalmente la que guarda secretos . Como una vez me platicó una secre, tienen que convertirse en mamás, tapaderas de la movida , asistente personalísima. Y yo agregaría: sustituta de la esposa. Para los jefes workaholics, la secre se vuelve compañera fiel.

Muchas veces las dan por sentado, pero aunque existan las computadoras y ya no abunde el trabajo de mecanógrafa, las oficinas siguen dependiendo de ellas.

Hoy el archivo Gustavo Casasola nos entrega una postal de cuando las oficinas eran enormes productoras de textos mecanografiados y decenas de mujeres se dedicaban a darle a la máquina de escribir. Una era que se ha ido.

[email protected]