La revista Science eligió las técnicas de edición del genoma CRISPR como el avance en ciencia del 2015. CRISPR se ha convertido en una herramienta molecular versátil y con alto potencial para edición del genoma, indicó John Travis, jefe de redacción de la revista, en el artículo La tecnología de edición del genoma CRISPR muestra su poder .

CRISPR se diferencia de otras tecnologías por su sencillez y bajo costo. Sus aplicaciones abren el debate ético sobre modificar la línea germinal de organismos y de sus descendientes. En otros laboratorios investigadores emplean la técnica para crear animales y plantas modificados genéticamente: perros de la raza Beagle más musculosos, cerdos resistentes a virus, trigo resistente a un hongo muy extendido, tomates más duraderos, cacahuetes libres de alergenos, biocombustibles más amigables con el medio ambiente.

Las investigadoras Jennifer Doudna, de la Universidad de California, en Estados Unidos, y Emmanuelle Charpentier, del Instituto Max Planck, en Alemania, publicaron con sus grupos de investigación el primer reporte en el que explicaban que CRISPR tiene, a diferencia de técnicas anteriores, la capacidad de cortar segmentos específicos del ácido desoxirribonucleico (ADN) sin dejar ningún ADN extraño detrás, para modificar genéticamente a los organismos.

Los investigadores encontraron restos de genes de infecciones pasadas, intercaladas entre secuencias de ADN bacteriano repetidas que dan su nombre a CRISPR (sigla en inglés de Repeticiones Palindrómicas Cortas Agrupadas y Regularmente Interespaciadas). Los restos virales constituyen un banco de memoria de la infección: las bacterias crean ácido ribonucleico o ARN guía que puede buscar el ADN de los virus antes de cortar los genes virales con una nucleasa o Cas9. Una vez que este mecanismo fue entendido, Doudna y Charpentier, entre otros, lo adaptaron a la edición de ADN en organismos superiores , de acuerdo con el artículo publicao el 18 de diciembre.

La edición del genoma consiste en cortar el ADN en el sitio deseado con una tijera molecular programable, la proteína Cas9, después se introduce un ARN guía para engañar a las células y hacer que utilicen esa plantilla para reparar el daño o introducir los cambios deseados en un gen o varios genes.