París.- Guatemala exhibe algunas de sus reliquias mayas en el museo del Quai Branly en París: un jarrón en mosaico de jade, una urna zoomorfa, cuchillos para sacrificios y representaciones en conchas del dios de la muerte son algunas muestras de esta civilización fascinante y compleja.

Titulada "Maya, del amanecer al crepúsculo", la exposición inaugurada este martes, y que se prolongará hasta el próximo 2 de octubre, presenta 160 objetos (piezas decorativas, elementos funerarios, vestigios arquitectónicos, adornos) prestados en gran parte por el Museo Nacional de Arqueología y Etología de Guatemala.

Aparecida a finales del tercer milenio antes de Cristo, esta civilización precolombina se extendió desde el sureste de México al oeste de Honduras y de El Salvador, incluyendo los actuales Belize y Guatemala. Vivió su apogeo entre los siglos VI y IX d.C., antes de entrar en decadencia y desaparecer con los conquistadores españoles en el siglo XVI.

"Francia no había albergado una gran colección de objetos guatemaltecos mayas desde finales de los años 60", destacó el director del Museo Nacional de Arqueología de Guatemala y comisario de la exposición, Juan Carlos Meléndez Mollinedo.

La muestra está organizada de manera cronológica y permite descubrir piezas halladas en excavaciones recientes. "La mayoría nunca antes fueron mostradas en Europa", subrayó el presidente del museo del Quai Branly Stéphane Martin.

"Queríamos mostrar que los mayas fueron una de las civilizaciones antiguas más importantes del mundo", declaró a la AFP el ministro de Cultura y Deportes guatemalteco Héctor Escobedo. "Tenían especialmente un sistema de escritura extremadamente complejo", agregó.

Escobedo destacó que aún hoy existen en Guatemala importantes comunidades mayas (un 55% de la población del país) que han conservado algunas de las tradiciones, especialmente indumentarias.

Como trasfondo de esta exposición se puede ver claramente el deseo de Guatemala de apoyarse en su patrimonio arqueológico para desarrollar su sector turístico alrededor de los mayas, aprovechando también la cercanía de su vecino México.

"Guatemala tiene un potencial turístico enorme que aún no ha sido suficientemente explotado. Sólo el 5% de los yacimientos arqueológicos están abiertos a los visitantes", declaró el ministro. "El 95% restante aún no fue explorado por falta de medios", añadió.

Este país desea obtener de la Unesco la declaración de los nuevos yacimientos mayas como patrimonio mundial y Escobedo aprovechó su presencia en París, cerca de la sede de la agencia onusiana, para presentar la candidatura de la ciudad maya de El Mirador (norte) a engrosar el patrimonio de la Unesco.

Situada en plena jungla, esta ciudad fue escenario de excavaciones financiadas por la Fundación para el Patrimonio Cultural y Natural Maya, apoyada por ricos empresarios del país.

El mediático arqueólogo estadounidense Richard Hansen, comisario científico de la exposición parisina, excava la región desde finales de los años 70 y desde el año 2003 se ha consagrado particularmente a investigar en El Mirador.

"Se necesitan de dos a tres días de marcha a pie para llegar al lugar", declaró Hansen, que aconsejó a Mel Gibson cuando éste dirigió su película "Apocalypto" (2006) sobre la civilización Maya.

Hansen defiende un turismo de alta gama y pone énfasis en el desarrollo del sector de manera sostenible.

La exposición parisina cuenta con el mecenazgo de la petrolera Perenco, una sociedad que no gusta a todas las ONG. El Colectivo Guatemala, apoyado por Amnistía Internacional, presenta el jueves en París una película "sobre las consecuencias sociales y medioambientales" de las actividades de esta multinacional en Guatemala.