Daniel Goldin no regresará a la dirección de la Biblioteca Vasconcelos, así lo dio a conocer el editor mediante un comunicado público.

“Agradezco a las miles de personas que han externado su voz como reconocimiento al trabajo realizado por el equipo de profesionales que tuve el honor de encabezar durante los casi seis años en que fui director de la Biblioteca Vasconcelos. Las muestras de reconocimiento y afecto que hemos recibido son un regalo inesperado.”

Incluso,  Alejandra Frausto, secretaria de Cultura envió un boletín de prensa por la mañana del domingo fijando su postura:

“Como lo he expresado en diversas ocasiones, invité a Daniel Goldin a continuar en el equipo, reconociendo su capacidad y experiencia. La propuesta que le hice fue la de dirigir la Biblioteca Vasconcelos y articular la extensa red de bibliotecas del país; sin embargo, el pasado 21 de enero, recibí su renuncia. Entiendo su postura y respeto su decisión. El sentido ético debe regir nuestra actuación como servidores públicos, por lo que lamento cualquier acción que no haya representado una conducta en esta línea”.

Pero hoy, un sector de la Dirección General de Bibliotecas protestaría por la recontratación de Daniel Goldin. “Fuera influyentísimo y que se escuchen todas las voces que fueron afectados por esta persona”, aseguran.

Ayer domingo, un grupo de excolaboradores del editor convocó a una lectura por Goldin a las afueras de la biblioteca, mientras que la petición en Change.org exigiendo su restitución en la dirección de la Biblioteca Vasconcelos, rebasó las 15 mil firmas.

“Nuestro compromiso es continuar el trabajo desarrollado en la Biblioteca Vasconcelos y fortalecer la infraestructura bibliotecaria del país. El director general de Bibliotecas, Marx Arriaga, tiene ese enorme reto que implica, entre otras cosas, actualizar sistemas, infraestructura y acervos, con especial atención a los bibliotecarios de toda la República. Las bibliotecas son el centro del programa territorial que estamos por desplegar, es por eso que las queremos vitales y en constante diálogo con su comunidad”, aseguró la secretaria de Cultura Frausto en su comunicado.

Ex trabajadores de la Biblioteca Vasconcelos señalan que Max Arriaga no tiene la experiencia requerida para la Dirección General de Bibliotecas y que existen temas importantes de resolver como la recontratación de trabajadores para poder dar el servicio que se requiere en la Mega Biblioteca que hoy no funciona al 100%.

Finalmente, Frausto explicó: “La cultural la hacemos todos, más allá de nuestra condición, origen o ideología. Personalmente, doy un alto valor a la pluralidad por lo que no cejaré en convocar a la comunidad entera a participar en los proyectos que nos hemos propuesto desarrollar. La Biblioteca Vasconcelos es un gran modelo, hasta ahora excepcional, que se convertirá en un ejemplo para las más de siete mil bibliotecas que existen en el país. Está por concluir el diagnóstico exacto de nuestra estructura bibliotecaria, gracias a un esfuerzo colaborativo con estados y municipios que forman parte de la Red Nacional. Hago un llamado a iniciar un diálogo basado en el respeto, para que las bibliotecas realmente sean de quienes las conciben y seguramente sostendrán.”

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