Tras ofrecer una propuesta escultórica que superó la de varios creadores, la artista visual mexicana Betsabeé Romero (Ciudad de México, 1963) fue seleccionada para instalar una obra pública, permanente, en las instalaciones del Campus de la Universidad de Canberra, en Australia.

'Spiderbike' es el título de la obra que 'flotará' entre dos edificios y que estará lista el próximo mes de septiembre. Betsabeé, quien es bien conocida por utilizar al automóvil y la llanta como soportes para abordar sus preocupaciones históricas, sociales y ambientales, esta vez eligió hacer un homenaje a la bicicleta.

La idea de 'Spiderbike', dice Betsabeé Romero en entrevista con Conaculta, es que las bicis le den una vuelta de tuerca al tráfico.

Las bicicletas, que son un transporte ecológico, han vuelto a tener un uso protagónico en las grandes ciudades y se sobreponen a todos los obstáculos y reglas, hasta las de la gravedad, ocupando un lugar más allá de toda ruta urbana para retomar el color, las líneas, las formas, el aire alrededor del tiempo y de la perspectiva, dándole vuelta al tráfico del otro lado de la circulación, más allá de lo contaminante'.

Romero es una artista que ha trabajado el tema del automóvil para resumir muchas de las contradicciones al funcionamiento de la velocidad como categoría fundamental de nuestros procesos tecnológicos.

Es una profesional de la comunicación y la historia del arte que sabe bien cómo comunicarse con su público, una audiencia que se apropia de sus creaciones para interpretarlas porque hacen eco en sus vidas cotidianas y, de alguna manera, son crónica de lo urbano.

Una vocación que le viene de familia, pues es nieta del historiador, escritor y cronista de la ciudad de México, Luis González Obregón, uno de los primeros que hicieron crónica sobre la vida cotidiana en el Distrito Federal.

Betsabeé siempre observa y estudia el entorno donde 'sembrará' una pieza. En el caso de la Universidad de Canberra, el espacio no le es desconocido, pues hace aproximadamente siete años fue invitada a impartir un taller e hizo una exposición en ese lugar. Fue a partir de esa experiencia que ahora la invitaron a hacer una propuesta artística para incorporarla a un nuevo edificio del campus universitario.

'En noviembre de 2009 recibí un correo electrónico de la curadora de la galería de la Universidad de Canberra. Tengo entendido que invitaron a varios artistas para hacer una propuesta para un nuevo edificio que da hacia un estacionamiento.

La idea era hacer un proyecto para la calle que separa a ambos edificios. Fue en enero que me dijeron que les gustaba una de las tres propuestas que había enviado y el próximo 6 de junio me voy a Australia a iniciar los preparativos de la obra', señaló la artista visual.

'Spiderbike' consiste en cruzar una serie de cables de acero que van del muro del estacionamiento al muro del nuevo edificio en diferentes trayectorias y alturas, sobre los que estarán soldadas varias bicicletas que van girando como las manecillas del reloj hasta regresar a la vertical en un carril como eje de las mismas.

Estos ejes atravesarán la calle cuantas veces sea necesario hasta llegar al final de la misma.

Las bicicletas, explicó Betsabeé, tendrán una iluminación desde donde inician los cables para que en la noche hagan un juego de muchos colores y sean estéticamente visibles en el día y en la noche, desde cualquier ángulo de la calle y desde cualquier piso en que se observe.

'La propuesta es superponer una circulación hecha de vehículos ecológicos, porque no sólo los carros tienen derecho a hacer calle o a hacer ruta, sino que las bicicletas han sobrevivido y se han sobrepuesto a la historia.

Pienso que el carro ha cambiado mucho de ingeniería desde que empezó y de modelos no se diga, pero la bicicleta es casi la misma, la mecánica es muy simple, muy humana y siempre me ha sorprendido cómo la bici sobrevive y seguimos enseñando a los niños a andar en bici.

Entonces, es un homenaje a la bicicleta, un vehículo noble a la escala de la humanidad, no excedido en la velocidad, costos o todo lo que el carro ha implicado en las grandes ciudades', indicó.

En Australia, agregó Betsabeé, muchos estudiantes andan en bicicleta o caminando, por lo que concluyó que tenía mucho más sentido hablar de la bicicleta.

'Aunque conozco la Universidad de Canberra, claro que realicé una investigación sobre el espacio, porque en el arte público si hay un error es imponer los objetos como un parche que no tiene que ver con el contexto, y yo estoy segura de que siempre hay que conectarse con las preocupaciones que hay en el lugar.

'Sé que es una ciudad planeada como una ciudad jardín, tiene muchas áreas verdes. En general mi sensación es que Australia es un país muy cercano a la naturaleza y con políticas ambientales muy importantes. Es decir, todo lo que me preocupa en México en relación con los carros: el tráfico, la contaminación y la basura, no está ahí, así que no puedo necear con un tema que no está', dijo.

Los retos que enfrentará Romero la entusiasman, pues además de ser la primera pieza pública de carácter permanente, su obra estará en contacto con la comunidad universitaria.

'El público cautivo universitario es maravilloso porque me parece que en general no camina con tanta prisa como en los barrios de mucho trabajo, es el público que se da el tiempo para voltear hacia arriba, para mirar el cielo, platicar de las cosas que lo sorprenden, es una edad en la que la sorpresa y la curiosidad tienen cabida, y eso es una gran ventaja para un artista'.

Betsabeé Romero viajará a Australia el próximo 6 de junio para firmar el contrato, reunirse con los ingenieros que intervendrán en la pieza, así como elegir los materiales y delinear toda la logística para el montaje, el cual se llevará a cabo en el verano.

'Los ingenieros van a avalar los materiales y la resistencia, también lo de la construcción de las bicicletas para que la pieza sea ciento por ciento segura, porque se tienen que seguir normas muy estrictas.

En el verano regresaré para el montaje de la obra y la inauguración se hará a finales de septiembre. Quizá haga un taller con los alumnos para que participen en el montaje porque este proceso es un protocolo de amabilidad hacia el contexto público', precisó la creadora.