De no ser escritor, Carlos Fuentes me dijo que le hubiera gustado ser actor, pero un actor de carácter; ser el malo y que Humphrey Bogart fuera el bueno... le encantaba el cine , refirió Silvia Lemus, viuda del escritor y quien presentó Pantallas de plata, publicado recientemente por Alfaguara.

De Garbo y Dietrich, pasando por Rossellini, a las reinas de Hollywood o los obreros del cine son algunos de los temas en los que se Fuentes se pierde como un espectador ávido del séptimo arte.

Yo era su actriz privada en la casa y él hacía escenas para mí. Me invitaba a comer pero se iba antes y me esperaba en el restaurante. Así que, cuando yo llegaba, él me saludaba a los lejos y actuaba totalmente diferente a como era en casa, se comportaba como si no me conociera, y me gustaba tanto , agregó.

En Pantallas de plata, el escritor fallecido en el 2012 habla del cine y su vida; de su padre, Rafael Fuentes, quien lo llevó al cine por primera vez y se va nutriendo de relatos, anécdotas y recuerdos... Incluso cuentan que el 11 de noviembre de 1928 Carlos Fuentes estuvo a punto de nacer en una sala de cine.

Silvia Lemus recordó que la primer película que vio al lado de su marido fue Antonio das Mortes, dirigida por Glauber Rocha.

Debo decir que admiraba la capacidad de sorpresa de Fuentes, siempre se emocionaba y era partícipe de lo que pasaba en la pantalla aunque ya hubiera visto la película; para él siempre era su primera vez .

El cine fue una de las grandes pasiones del escritor, así lo demuestra su trabajo como guionista. Junto a Gabriel García Márquez trabajó en los textos El gallo de oro (1964) y Tiempo de morir (1966). También escribió los guiones de Un alma pura (1965) y Pedro Páramo (1967, en colaboración con Manuel Barbachano Ponce, adaptando la novela de Juan Rulfo).

Pero Fuentes tenía debilidad por las actrices. Su viuda aseguró que su favorita fue Bette Davis. Gozaba de las mujeres del cine, le fascinaban. Digo, se casó con una actriz, Rita Macedo, una gran belleza y tuvo su primera hija, quien es cineasta y con quien ahora voy al cine .

Amante del cine clásico, Fuentes escribió del cine mexicano: Después de estos años de gloria y miseria, de arte e idiotez, el cine mexicano, dominado por viejos que negaban la entrada a los jóvenes, rejuveneció al cabo gracias a Juan Ibáñez, Arturo Ripstein, Alejandro González Iñárritu, Guillermo del Toro, Rodrigo García y Carlos Reygadas .

Fuentes intentaba ver una película cada día, le gustaba el cine viejito y sí, un día antes de su muerte (14 de mayo del 2012) vio una película argentina que había comprado en Buenos Aires.

Fue La guerra la gano yo, de Francisco Mugica, una película que le gustó mucho y que vimos en casa, pues el cine argentino fue un cine muy importante a lo largo de toda su vida y así, juntos, nos despedimos del cine sin saberlo , dijo su viuda.

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