Llega un mail: Te tomas demasiado a pecho lo de las fotos históricas, era más divertido cuando te ca(censurado) . Bueno, tal vez sea cierto. La semana pasada me vi solemne porque era el mero centenario de nuestra Carta Magna.

Pero ahora contaré otra cosa. La anécdota más chistosa que me ha pasado con la Constitución fue en una fiesta de pago en el Pedregal. De esas fiestas en las que uno sólo?cae en la prepa. En la barra libre,?of course uno tenía que dar su nombre. Se me ocurrió dar mi nombre completo: Concepción en vez de Concha. Pues el barman , el morrito entendió Constitución y así anduve cargando mi brazalete para el chupe. De alguna forma el rumor corrió como sólo corren Bolt y los rumores, y de pronto tenía a mocosos desconocidos llamándome Constitución. Hola, Constitución . Legíslamesta, Constitución . Sí, sí, gran diversión.

Total que la cosa llegó a tal estado que me salí de la fiesta. Afuera, entre los fumadores, conocí a un corazón generoso que me dijo?que no me lo tomara tan a pecho. Bueno, tomármelo a pecho es mi deporte favorito. El corazón generoso estaba guapo y me felicitó: Ya casi es tu cumpleaños, Constitución . Sí, al día siguiente era 5 de febrero. Si fuera más valiente le habría pedido su teléfono. Ah, así se frustran las historias de amor.

En la foto, don Venus y un grupo de legisladores. Ellos también se toman todo demasiado en serio.

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