Buenos Aires. La campaña para la elección presidencial de octubre y la pasión del futbol se dieron una tregua en Argentina el domingo, ante los funerales del escritor Ernesto Sabato, último gigante argentino del siglo XX, fallecido a los 99 años en la localidad bonaerense de Santos Lugares.

Un cerrado aplauso acompañó la salida del ataúd con los restos del autor de Sobre héroes y tumbas del Club Defensores de Santos Lugares, adonde centenares de personalidades y vecinos le dieron el último adiós, camino a un cementerio privado en Pilar (54 km de Buenos Aires).

Se fue el más grande , dijo el candidato socialdemócrata a Presidente, Ricardo Alfonsín, hijo del exmandatario Raúl Alfonsín, quien nombró en 1984 a Sabato Presidente de la Comisión Nacional por la Desaparición de Personas (Conadep), que investigó las masivas detenciones, torturas y desapariciones que tuvieron lugar en la última dictadura (entre 1976 y 1983). El alcalde de derecha de Buenos Aires, Mauricio Macri, también coincidió con camaradas y adversarios en torno de la figura del escritor: Los argentinos perdieron un escritor genial y un constante luchador por la defensa de los derechos humanos .

Macri, un poderoso empresario, se debate entre postularse para una reelección al frente de la capital argentina o medir suerte como presidenciable, aunque los sondeos ubican a la presidenta Cristina Kirchner como amplia favorita.

El dolor por la muerte del también ensayista, pintor y apasionado del futbol repercutió hasta en los estadios, donde las hinchadas hicieron un minuto de silencio en los partidos jugados el sábado, homenaje que se repetirá en el resto de los encuentros del fin de semana.

El autor de El Túnel fue un fanático de Estudiantes de La Plata, club en el que se desempeñó en las categorías inferiores. Sabato llegó a la ciudad platense en 1924 para hacer sus estudios secundarios y luego estudiar Física en la universidad.

Por su parte, el vicepresidente de la nación y titular del Senado, Julio Cobos, elogió a Sabato al destacar que había demostrado su patriotismo y compromiso siendo Presidente de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, luchando por la justicia y la verdad en tiempos difíciles .

Cobos, enfrentado a la presidenta Kirchner, abandonó recientemente la idea de sucederla ante la caída de su imagen, luego de haberse catapultado en el 2008 a los primeros planos, cuando desempató contra el gobierno en la votación de una ley que impulsaba mayores impuestos para las exportaciones agrícolas.

La Presidencia de la nación envió una corona al velatorio del autor de Abaddón el exterminador.

En vela, con discreción

Buenos Aires. El cuerpo del escritor argentino Ernesto Sabato, fallecido el sábado a los 99 años de edad, fue velado de manera discreta por amigos y familiares en un club deportivo del modesto barrio de Buenos Aires en el que pasó gran parte de su vida.

Luego de que antier por la mañana se diera a conocer la noticia de la muerte del escritor de Sobre héroes y tumbas, su hijo Mario leyó un comunicado para revelar los últimos deseos de su padre.

Mi padre no nos pertenecía sólo a nosotros, lo compartimos con mucha gente que lo quiso y lo necesitó. Lo vamos a despedir como él lo deseó, en el Club Defensores de Santos Lugares , explicó.

Sabato hijo contó que el autor le dijo que quería ser velado en Santos Lugares, una localidad en las afueras de Buenos Aires, para que la gente del barrio pueda acompañarme en este viaje final y recordarme como buen vecino .

El velorio comenzó a las cinco de la tarde hora local y se iba a extender hasta medianoche, ya que el entierro se llevaría a cabo el domingo a mediodía en un cementerio privado.

Elvira González Fraga, quien se convirtió en la compañera del escritor en sus últimos años de vida, reveló que desde hace dos semanas padecía una bronquitis que complicó aún más su ya de por sí delicado estado de salud.

Sabato murió en vísperas del homenaje previsto a su figura que se iba a realizar el domingo en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires para celebrar el centenario de su nacimiento, el cual se iba a celebrar el 24 de junio.

Aunque fue postulado sin éxito en tres ocasiones para el Premio Nobel de Literatura, en 1984 por fin obtuvo el galardón máximo de las letras españolas, el Premio Cervantes.