Si hay algo que varias generaciones de mexicanos extrañaremos ver en vivo en la televisión es el inmensamente popular e icónico programa En familia con Chabelo. En lo personal, creo que no conozco a un solo mexicano que no haya oído del programa y su personaje Chabelo.

Para aquellos que lo vimos y lo vivimos durante la infancia, En familia con Chabelo era una actividad casi obligada los domingos en la mañana, mientras los papas seguían en cama. Es importante aclarar que durante muchos años, en los cuales el programa se transmitió, no existía en nuestro país el sinnúmero de actividades a las que los niños tienen acceso hoy en día; incluso en la televisión, la enorme mayoría de los mexicanos sólo tenía acceso al canal 2 o al 5 y alguno que otro más, que por la naturaleza de su programación eran de muy poco interés para los niños.

A nivel comercial, el programa también era un éxito. ¿ Quien no recuerda las Avalanchas, las Paletas Payaso, y los Muebles Troncoso que durante años fueron patrocinadores del programa? También, como olvidar que en época navideña, Chabelo era el escaparate más importante para comenzar a pensar cuáles juguetes pediríamos a Santa Claus y los Reyes Magos.

En cuanto al origen del personaje, cuenta la historia, que por ahí de 1955 el entonces estudiante de medicina Xavier López Rodríguez trabajaba en los estudios de producción de Televisa, entonces llamada Televicentro. Ahí se desempeñaba como ayudante, camarógrafo y floor manager y fue así que conoció a quién le dio la primera oportunidad de mostrar sus talentos histriónicos; el tío Gamboín. En una ocasión, uno de los actores que interpretaría a un niño llamado Chabelo, para el programa Carrusel Musical, faltó y Xavier López lo suplió haciendo un extraordinario papel por la facilidad que tenía para jugar con su voz. Fue así que el personaje nació y comenzó a tomar fuerza en aquel nuevo mundo llamado la televisión.

Durante algún tiempo, el personaje Chabelo fue adoptado y fuertemente ligado a la marca Pepsi Cola y después de algunos años, en 1968, Xavier López logró convencer a Emilio Azcárraga Milmo de producir el programa En familia con Chabelo, mismo que se presentaría los domingos por la mañana. La idea era ofrecer un programa en el cual niños y padres de familia pudieran compartir un programa y participar en él para ganar premios.

En el 2012, el programa obtuvo un Récord Guinness por sus 44 años al aire de manera continua; es decir, más de 2,200 episodios. Al final de sus transmisiones en vivo, el próximo 20 de diciembre, el programa habrá logrado el asombroso número de 2,463 emisiones. En todo ese tiempo, solamente hubo 7 domingos en los cuales, por diversas razones, el programa fue suspendido. Tanto el conductor como el programa han sido premiados en distintas ocasiones, principalmente por su larga trayectoria y como en el caso del Chavo del Ocho, Chabelo ha contribuido enormemente al léxico coloquial y ha enriquecido la cultura infantil de la sociedad mexicana con temas como la famosa catafixia.

Sin embargo, a diferencia de Chespirito y el Chavo del Ocho, Chabelo siempre fue una figura meramente nacional.

En familia con Chabelo deja un memorable legado a los niños y a las familias. El programa dominical logró acercar a las familias a la televisión, logró entretener durante más de 2,400 domingos a millones de niños y también logró el objetivo comercial de que durante casi cinco décadas fue el objeto de su negocio.

Como bien lo dijo Xavier López en el video en el que anuncia la salida del aire de su programa, todo en esta vida tiene un ciclo, tiene un principio y tiene un fin. Razones habrá, seguramente económicas, para que la decisión de terminar las grabaciones de En familia con Chabelo, al final del día la televisión como cualquier otra industria es un negocio.

Seguramente esta decisión, aunque triste para millones de cuates de Chabelo, abrirá la puerta a nueva programación que siga llenando de entretenimiento a las familias mexicanas, cumpliendo con las necesidades de los anunciantes y del complejo mundo de la tv abierta.