Un raro leopardo negro africano fue captado en fotografías, por primera vez en 100 años, cuando caminaba en plena noche por el campamento de vida silvestre de Laikipia, en Kenia, informó hoy la revista National Geographic, que difundió las imágenes en línea.

Las fotografías representan la primera documentación de la existencia de ese felino melanístico, extremadamente raro, en África en más de un siglo, por lo que rápidamente han dado la vuelta al mundo.

El biólogo Nick Pilfod se enteró de que había un leopardo negro merodeando por Laikipia, en el centro de Kenia, y junto con su equipo desplegaron un conjunto de cámaras a lo largo de los bosques a principios del año pasado, hasta que finalmente lograron la prueba innegable de la existencia del leopardo negro.

Este ejemplar, una hembra joven, caminaba con otro leopardo más grande, del color normal, que se presume era su madre.

El melanismo es lo opuesto al albinismo y es resultado de un gen que causa un exceso de pigmento en la piel o el pelo de un animal que los hace ver negros y aunque ya se habían reportado leopardos melanísticos en África durante décadas, estas son las primeras imágenes que confirman su existencia.

En 2017 fue publicada una fotografía de un leopardo negro capturada en 1909 en Addis Abeba, capital de Etiopía, y que se encontraba almacenada en las colecciones del Museo Nacional de Historia Natural en Washington.

Pilfold, del Instituto de Investigación para la Conservación del Zoológico Global de San Diego, con base en Kenia, destacó que la existencia del leopardo negro “es algo tan mítico” pues su alcance en gran parte del continente se ha reducido dramáticamente.

Existen nueve subespecies de leopardo que van desde África hasta el este de Rusia, población que ha disminuido 66% debido a la pérdida de hábitat y de presas, y se cree que el 11% de esos felinos son melanísticos, la mayoría viviendo en el sudeste asiático.