Durante el periodo 2011-2018, la proliferación y afluencia masiva de sargazo pelágico en el caribe mexicano se incrementó de manera alarmante. En el 2018, se observó la mayor acumulación de sargazo en las playas mexicanas, con un cálculo de más de 100,000 toneladas que requirieron alrededor de 240 millones de pesos para acciones específicas de limpieza y manejo.

La presencia de esta alga de color pardo duró prácticamente todo el año y su acumulación diaria generó pilas y encharcamientos que, entre otras cosas, causan procesos fermentativos con olores desagradables, rompen el equilibrio energético en los productos primarios del sistema arrecifal y deterioran el paisaje que, dicho sea de paso, tiene un gran impacto en el turismo.

Para el 2019 se espera que la afluencia masiva de Sargazo pelágico sea equivalente a la del 2018 o incluso mayor, debido a la previsión del fenómeno de El Niño, con temperaturas oceánicas más elevadas, lo que intensifica los patrones de vientos y corrientes oceánicas.

Hasta hoy nos hemos visto rebasados por el fenómeno, ya que este material es difícil de remover y manejar manual o mecánicamente, son grandes cantidades que requieren el uso de maquinaria, pero hasta hoy la disponible en el mercado es cara, rudimentaria y diseñada para pequeñas cantidades.

Ante esta problemática que tomó completamente desprevenidos a todos los niveles de gobierno, México debe invertir en el desarrollo de investigación científica básica, aplicada y con estudios socioeconómicos para manejar y revertir los efectos adversos, así lo manifestaron representantes de diversas instituciones científicas durante la presentación del proyecto Los hongos comestibles, funcionales y medicinales: Alternativa biotecnológica ante la Problemática Social, Económica y ecológica del sargazo en el Caribe Mexicano.

Las primeras alternativas comienzan a salir a la luz, tal es el caso de este proyecto liderado por el doctor Daniel Martínez Carrera y que involucra a una red de trabajo entre el Centro de Investigación Científica de Yucatán, el Colegio de Postgraduados y la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla. Ellos trabajan para usar esta alga como sustrato en la producción de hongos comestibles.

Viabilidad del proyecto

El reino Fungi permite no sólo un bioreciclaje acelerado en los ecosistemas, sino también la posibilidad de producir los alimentos en cortos periodos; hablamos de diversos hongos comestibles que hoy se ven como una posibilidad ante la problemática, se explica en el proyecto de investigación.

El doctor Daniel Martínez Carrera expuso en conferencia de prensa que por cada tonelada de sargazo húmedo se pueden producir 114 kilos de setas. Mientras que por cada tonelada de sargazo seco se producen 883.7 kilos de setas. Asegura que es una gran opción para producir este alimento, ya que se requiere poca agua, por ejemplo: para obtener 1 kilo de hongos se requiere de 28 litros de agua, mientras que para 1 kilo de carne se necesitan 100,000 litros.

El cultivo de hongos comúnmente se realiza usando materia orgánica de origen vegetal como sustrato, empleando alrededor de 500,000 toneladas; no obstante, este proyecto propone usar el sargazo como la materia orgánica de origen marino.

De acuerdo con los investigadores, se trata de un proceso biotecnológico rentable, controlado, intensivo, eficiente en la utilización de agua y adaptable al cambio climático.

Los números así lo revelan: en México se estima que la producción de hongos frescos fue de alrededor de 63,374 toneladas en el 2014. Su valor económico supera los 200 millones de dólares anuales, que permiten la generación de más de 25,000 empleos directos e indirectos distribuidos entre pequeños productores, emprendedores y empresas privadas.

La mayor proporción corresponde a los champiñones (93.7 %), seguidos de las setas (4.76 %), el huitlacoche (1.5 %), y el shiitake (0.04 por ciento). Según el estudio, con el sargazo se podrían obtener setas frescas, nombre comercial de los basidiocarpos de Pleurotus ostreatus, que incluyen propiedades funcionales, nutricionales e incluso medicinales.

Promesas a futuro

Esta idea innovadora se encuentra en pleno desarrollo y con resultados positivos, por lo que se ha propuesto crear un fondo de 100 millones de pesos para la creación de un módulo demostrativo que genere experiencia sobre el modelo y éste pueda ser replicado.

Durante la presentación de resultados en las instalaciones del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, Rogelio Jiménez Pons, director general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo, reconoció que es fundamental mantener una coordinación en los tres órdenes de gobierno y con todos los sectores para enfrentar el problema, “porque esto puede suponer cancelaciones. No podemos permitir que perdamos la captación de divisas”, dijo.

Por ello, aseguró que se pondrá en la mesa como un problema prioritario. “Sí me comprometería a buscar a la brevedad una reunión al más alto nivel para no esperar a que se agudice. Tenemos que tomar una acción concertada de inmediato, reunirnos con los diferentes grupos y que se considere a todos participantes”. Concluyó que buscar las mejores alternativas de desarrollo debe tener una base científica, real y objetiva, y en esa labor los investigadores son un aliado.