Como un intercambio cultural sin precedente entre el Museo de Arte Moderno (MAM) y el Museum of Modern Art, Amstelveen, de Holanda, se anunció la llegada de la exposición CoBrA: Serpiente de mil cabezas, compuesta por 126 obras provenientes, en su gran mayoría, de la colección del colectivo CoBrA, surgido en París para revolucionar el arte y, por primera vez, logra salir de Europa para ser traída a México y situarla en el recinto museístico del bosque de Chapultepec.

Corría el año de 1948 cuando artistas, poetas y filósofos europeos se reunieron para crear un manifiesto en París que daría paso al movimiento Internacional de Artistas Experimentales, una referencia a la Internacional Socialista, un nombre cargado de motivación política que en poco tiempo fue más popular con el nombre de CoBrA, el cual le dio vida a la revista que crearon Asger Jorn (Dinamarca), Joseph Noiret y Christian Dotremont (Bélgica), Karel Appel, Corneille y Constant (Países Bajos), todos iniciadores del movimiento, cuyas obras hoy hospeda el MAM.

CoBrA representa tantas cosas y tiene tantos significados, que no se agota en una definición como tal; sin embargo, este movimiento se caracterizó por un espíritu de libertad absoluto, fantasía y espontaneidad, con un grupo que discutía, no se ponía de acuerdo, pero que logró dejar su esencia gracias a su actitud cooperadora, explica Stefan Van Raay, curador del CoBrA Museum.

“A los mexicanos les gustan los cuentos mágicos, es parte de su cultura y aquí encontrarán muchos elementos de este tipo”, dijo Van Raay, en entrevista con El Economista. La obra para sorpresa de quien la visite muestra colorido, fuerza, texturas, brillo, con inspiración en dibujos de niños, mitología, grafiti. Dejaron de lado la inspiración occidental para voltear a culturas africanas y asiáticas. Con expresiones populares, querían crear un nuevo mundo, explica Van Raay.

Experimentaron con diferentes tipos de pintura, a pesar de los pocos recursos, usaban lápiz, luego pinturas, hasta llegar a las texturas; “era como trabajar con niños”.

Fue un movimiento exitoso. Para la primera gran exposición de CoBrA en 1949, ya se tenía la participación de 29 artistas de más de 10 países.

CoBrA es un acrónimo de las palabras Copenhague, Bruselas y Amsterdam, además, hace referencia a una serpiente venenosa. El movimiento pretendía dejar las reglas académicas y liberar de la pasividad, de lo gris de aquellos tiempos, esto les costó grandes críticas en su momento, pues fueron catalogados por la prensa como creadores de garabatos, manchas y tonterías; sin embargo, su huella fue imborrable al lograr un movimiento firme, que trascendió e incluso inspiró más allá del tiempo que duró el movimiento.

Al visitar la sala dedicada a CoBrA el público encontrará arte experimental de expresionismo abstracto con propuestas diametralmente opuestas, “ésa es la riqueza de la muestra, es algo que a los visitantes seguramente les hará mucho sentido, por los colores y, a la vez, les causará asombro por las imágenes, es una propuesta interesante que esperamos sea una sorpresa para el público mexicano”, dijo Priya Bansraj, comisaria del CoBrA Museum.

El traslado de la obra, una labor titánica

Traer las piezas desde Holanda implica un tema legal, económico y de aseguramiento de obra que sólo se logra a través de alianzas, INTERprotección, empresa especializada en corretaje de seguros, reaseguro y fianzas, fue parte fundamental de este grupo de trabajo, que junto con los curadores y las autoridades consiguieron que por primera vez gran parte de la colección viajara junta.

Bansraj asegura en entrevista que da miedo sacar la colección y hacer que viajen tantos kilómetros, “pero estábamos seguros de que no habría ningún problema, pues aquí en México las autoridades del Museo de Arte Moderno (MAM) son muy profesionales y los encargados del transporte también lo son”.

“No tuvimos ningún contratiempo porque, además, la preparación para que hoy estemos aquí llevó más de un año, todo comenzó con la logística de cómo sería la transportación de todas las obras, cómo haríamos en cada momento y con cada parte para que fuera lo más práctico y seguro posible”.

Agregó que sólo se trata de trabajar juntos y de comunicación constante, pues el estándar del Museo de Arte Moderno en México es el mismo que en Holanda, “todo sobre seguridad se revisa, el clima de la sala, la humedad, las condiciones de mantenimiento, y en México son unos profesionales, no tenemos dudas”, dijo Bansraj.

Afirma no saber aún si la exhibición podría viajar a otro país de Latinoamérica, pero CoBrA. Serpiente de mil cabezas se exhibe en el MAM a partir de hoy y hasta el 12 de abril del 2020.

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