Basada en la novela gráfica de Alan Moore, The Killing Joke es una conmovedora historia animada, donde el dolor, la violencia y la risa van de la mano, sí, así de disparatado como suena, y es que ¿qué podíamos esperar de una historia donde The Joker está involucrado?

La historia trata sobre un momento crucial entre Batman y The Joker: la relación entre ambos ha ido subiendo de tono de tal manera que es inminente que uno de los dos termine matando al otro. Con esto en mente, Batman pasa al manicomio Arkham para visitar a su archirrival para comunicarle su sentir, sólo para darse cuenta de que su némesis se ha escapado, lo que da inicio a una ola de horror y locura para el mundo de Batman.

Lo anterior es el punto central de la historia original: en esta versión, el foco de la historia se centra un poco más en Batichica, de hecho, los primeros 20 minutos son dedicados a la historia entre ella y Batman, lo que no ocurre en el cómic.

Por un lado, la cinta animada nos acerca a los inicios de The Joker y a los sinsabores de su pasado, los inicios de su locura. Es interesante ver cómo dentro de todo el horror de este personaje, alcanzamos a entender su infortunio, y existen momentos en que podríamos ponernos de su lado. Todo lo anterior, allana el camino para lo que parece ser una especie de golpe final.

Por su parte, Batman es un simple espectador en conflicto con su mundo interior que se debate entre la luz y las tinieblas. Batman se encuentra anestesiado, o al menos eso parece, ante los horrores a los que debe enfrentar, pero también posee un enorme caparazón que los protege de un vínculo emocional como el que Batichica desea.

Así pues, por otro lado, tenemos la historia de Batichica, una mujer soñadora, bibliotecaria de formación, que desea combatir el crimen desde una perspectiva inocente, bajo la tutela del mismo Batman. Pero su mundo se transformará cuando se vaya adentrando en el horror de los criminales que combate junto con el hombre murciélago. Y es entonces que verá el horror que vive Batman y entenderá el desapego emocional que el enmascarado proyecta en todo momento, lo que no evitará que se den los desencuentros propios de una relación maestro-alumno, sobre todo cuando se tienen puntos de vista contrarios.

De esta manera, The Killing Joke, dirigida por Sam Liu, es una especie de triángulo amoroso que presenta tres formas de ver la vida: desde la esperanza y la inocencia (Batichica), desde la locura y la maldad (The Joker), y desde la justicia y el pesimismo (Batman).

La película resulta sobrecogedora pero mantiene un halo de esperanza al final, lo cual rebaja un poco el sabor amargo de los sucesos principales. Y lo más importante, no demerita al cómic. Por cierto, el actor Mark Hamill da voz a The Joker, como lo ha venido haciendo desde hace tiempo.

The Killing Joke está disponible en Cinepolisklic.com.

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