Durante la época colonial, los evangelizadores de la región centro del país unieron varias figuras sacras para enseñar a los nativos la historia de la creación, según la Biblia. Quizás en ese entonces nadie imaginó que aquel conjunto de piezas de santos, conocido como Árbol de la Vida, sería años más tarde el símbolo de Metepec.

Hoy las huellas de su pasado mestizo están grabadas a los pies del Cerro del Calvario, donde se encuentra una inmensa muralla de 200 metros de largo con un colorido e imponente Árbol de la Vida, elaborado en barro vidriado.

Así entre artesanías y tradiciones milenarias se descubre este poblado mexiquense en el que el pasado se funde con el presente y su habitantes abren las puertas a los viajeros curiosos por ver a detalle la elaboración de aquella colorida pieza que narra historias.

Y es que aquí para desvelar los secretos del barro y del Árbol de la Vida, hay que explorar los talleres, existen alrededor de 300 familias de artesanos localizadas, principalmente, en los barrios de Santiaguito, Santa Cruz, San Mateo y Espíritu Santo que invitan a los turistas a conocer sus hornos, sus casas, sus costumbres y mientras ellos con sus delicadas manos van formando verdaderas obras de arte, con sus palabras van cautivando a la gente.

Ésa es la magia de Metepec, la que se oculta entre los muros de adobe de su arquitectura vernácula o en el alma de sus pobladores, ésos que crecieron modelando barro y a cincel van grabando historias bíblicas o no tanto.

Dicen que en este lugar todos llevan en su corazón el orgullo de haber nacido en estas tierras mexiquenses, donde la evangelización más allá de haber impuesto un nuevo Dios y múltiples santos les regaló el oficio de la alfarería.

Gigantes en piedra

Después de sumergirse en sus artesanías es momento de explorar sus calles para admirar otros tesoros que dejaron los españoles en este sitio del Estado de México. Sí, sus construcciones virreinales.

Al pie del Cerro de los Magueyes se encuentra la joya arquitectónica de Metepec, constituida por el Exconvento Franciscano y la Parroquia de San Juan Bautista, erigidos en el siglo XVI. El primero sobresale por conservar, casi intacto, su claustro de dos pisos y la segunda por su fachada barroca.

En la cima de ese montículo se localiza la Capilla del Tepeyac, una edificación del siglo XVI. Muy cerca de allí está la Iglesia El Calvario que data del siglo XVIII y tanto en su fachada como en su interior destaca su estilo neoclásico.

Otro de los sitios de interés es su plaza cívica decorada con la fuente de la Tlanchana, una figura mitológica indígena que representa a la Señora de las Aguas Dulces que, según habitantes, se aparecía en los manantiales cercanos y con su belleza atraía a los hombres para llevárselos a las profundidades de las aguas. Ahí también se puede observar la monumental asta bandera y el quiosco octagonal.

Además está el Mercado de Artesanías; el tianguis prehispánico, donde aún se practica el trueque, y el Árbol Bicentenario.

Éstos son sólo algunos de los atractivos que hacen de este lugar un verdadero Pueblo Mágico.

HOSPEDAJE

  • Metepec Plaza
  • www.hotelmetepecplaza.com.mx
  • Carretera Toluca-Ixtapan de la Sal sur, Estado de México.
  • Teléfono: (01722)232-4295

  • Best Western Gran Marques
  • Paseo Tollocan 1046, Metepec,
  • Estado de México.
  • Teléfono: (01722)216-8468

RESTAURANTES

  • La Finca de Adobe
  • Leona Vicario 763, La Purísima,
  • Metepec, Estado de México.
  • Teléfono: (01722)270-2594

  • Casa de la Troje
  • Paseo San Isidro 26, Barrio de Santiaguito, Metepec, Estado de México.
  • www.casadelatroje.com.mx
  • Teléfono: (01722)319-2847

arcelia.lortia@eleconomista.mx