Estos días hemos sido víctimas de falsedades con respecto al sismo de magnitud 7.1 que sacudió la Ciudad de México, Puebla, Morelos y Tlaxcala principalmente. Incluso se ha usurpado el nombre de instituciones o autoridades en la materia, por lo que al llegar a la población visiblemente asustada y vulnerable, ha generado confusión.

Allen Husker, investigador del Instituto de Geofísica y administrador de estación sísmica del Sistema Sismológico Nacional, aseguró que tomar en cuenta los datos de las páginas oficiales siempre será el mejor recurso. Además no ayudó a eliminar algunos de los mitos más comunes en estos días.

Mito: Una gran grieta se abrió a causa del terremoto .

Husker: Siempre que hay un sismo hay una falla asociada, pero en este caso la falla fue muy profunda (60 kilómetros), no en la superficie, por lo que no se puede ver, entonces las imágenes que se han distribuido son falsas.

Mito: Un gran sismo se presentó desde Alaska hasta Chile, mismo que nos afectó severamente .

Husker: En primer lugar no se dio ningún movimiento desde Alaska hasta Chile, hay sismos que están corriendo todo el tiempo en el mundo y aunque puede ser que haya uno en Alaska, otro en Chile y otro en Japón, no están relacionados. Hay que tener cuidado con esta información.

¿Por qué este movimiento telúrico dejó ver esta vulnerabilidad en el centro del país?

Habría que explicar que este sismo tuvo epicentro muy cercano a la Ciudad de México (límites de Puebla y Morelos a 12 kilómetros al sureste de Axochipan, a 120 kilómetros de la ciudad), por lo que causo mucho daño, comparado con el de 8.2 del 7 de septiembre pasado, que aunque fue mucho más grande, estaba muy lejos de esta zona. En este sismo tenemos daños importantes, la respuesta también sería que esto se debe a la concentración de gente, ésta es una megaciudad de 20 millones de personas, por eso presenta mayores afectaciones.

No debemos olvidar que la Ciudad de México está construida sobre un antiguo lago (Texcoco), al habitarlo digamos que tenemos lodo y sedimentos, no es roca firme, por lo que al llega una onda sísmica en este lugar, se amplifica mucho la señal y es mucho más fuerte. Esto es algo muy particular de la Ciudad de México, por eso los daños son tan distintos por zonas, depende si ahí hubo lago o no.

¿Se pueden esperar replicas como las del 19 de septiembre?

Es poco probable que sean replicas tan fuertes, este (sismo) se parece mucho a otros siete que se han presentado en los últimos 100 años, el último fue en 1999 y fue de magnitud 7, aunque fue un poco más lejos, fue casi del mismo tamaño y lo que se registró en esos casos es que no hubo tantas replicas y es lo mismo que estamos viendo con este último movimiento. Hasta el último dato que tengo, iban 37, en cambio para el sismo de magnitud 8 fueron más de 1,000 replicas y de menor magnitud.

Aun así, vivimos en una zona sísmica y siempre hay una posibilidad de en cualquier momento vivir un sismo que probablemente no tenga relación con sismos anteriores.

nelly.toche@eleconomista.mx