Cuidado, señor, no se vaya a lastimar , me dice un muchacho de 16 años mientras me toma del brazo y me ayuda a incorporarme. Una parte de mí siente el peso de la edad, otra quiere demostrarle que aún puedo hacer un kick flip como cuando tenía 14 años.

Gracias, estoy bien , le digo mientras intento contener el dolor de mi espinilla, que amenaza con sacarme una lágrima. Había olvidado lo que era caerse al piso, y a pesar de no ser agradable, una parte de mí parece disfrutarlo.

A lo lejos, otro sujeto que rebasa por mucho los 30 años pasa de largo con su patineta estilo longboard. Lo veo con desdén porque no es de los que hacen trucos, no se arriesga, no sabe lo que significa realmente andar en patineta , como decíamos en mi época. Y para colmo, trae rodilleras y casco. Ñoño , pienso, mientras siento cómo mis espinillas se van entumiendo.

El sujeto en cuestión se llama Álvaro, es mi vecino. Desde pequeño le gustaba la patineta, pero nunca aprendió a andar bien. Ahora, con eso de las ciclopistas, pensó que era un buen momento para salir a patinar por la ciudad de México y aprovechar las ventajas de un vehículo de transporte alterno.

Y al parecer le funciona, no sólo como medio de transporte, sino como hobby, de tal manera que todos los domingos se junta con sus amigos en el estacionamiento del estadio de CU claro, cuando no hay partido , para patinar con mayor libertad.

Lo mismo piensa Ana, de 30 años, quien hasta hace poco nunca había usado un patineta hasta que su padre le regaló una longboard hace algunos meses. Desde ese tiempo, Ana anda por la zona de ciclopistas de la Condesa y Roma del DF, área donde vive y trabaja.

Es peligroso. El otro día me caí y casi me rompo el brazo , me dice, pero aun así, esa circunstancia no la ha detenido, ella continúa andando en la ciudad.

La libertad y ?soledad del skater

Mario Saez, de 27 años, skater profesional y dueño de la marca Zarape con tiendas en diversos puntos del país , comenta al respecto:

Llevo patinando alrededor de 14 años; el skate ha evolucionado en todos los aspectos, hay más marcas interesadas en este deporte. Además se ha convertido en un estilo de vida, desde la forma en que te vistes, la forma en la que se patina... se ha abierto a varios segmentos.

Desde el 2001 conozco el skate. He pasado varias épocas donde se ha muerto y ha vuelto a resurgir. Y ahorita, 2015, patina más gente en general, pero no especializada en hacer trucos, sino más para andar en la ciudad .

Llego a mi casa y de inmediato me dirijo al refrigerador a sacar unos hielos. No quiero ver cómo tengo la espinilla porque sé que no me va a gustar lo que veré.

El abuelo del skate moderno, Rodney Mullen (nacido en 1966), tiene una conferencia TED llamada Pop an Ollie and Innovate! , donde explica la reconfortante sensación de libertad que le confiere la patineta. Y al parecer, esto no sólo está pasando en México, el New York Post y The Guardian realizaron artículos similares hace un par de meses, puesto que observaron esta tendencia. En el barrio de Brooklyn, Nueva York, se encuentran clases de skate para adultos en algunos skate parks.

El skate ya no tiene edad.