La levadura que hace cerveza (Saccharomyces cerevisiae) y que se utiliza industrialmente en la fabricación de pan y vino, también es una fuente importante de pistas para científicos del Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad (Langebio) sobre el envejecimiento.

Aleixandre de Luna y Erika Garay encontraron genes en la levadura que están involucrados en su longevidad, y el estudio de su acción podrá ofrecer alternativas al uso de antioxidantes. Evidencias recientes sugieren que el consumo excesivo de éstos en lugar de ser benéfico afecta la supervivencia de las células.

En un artículo publicado el 27 de febrero en Plos Genetics los investigadores mexicanos demostraron que de los 6,000 genes que integran a la levadura, organismo unicelular, 14% contribuye a regular la longevidad.

Escogieron a la levadura porque tiene un mecanismo similar a las células humanas: nace, crece, se reproduce y envejece; tiene una vida media de 22 días.

La levadura S. cerevisiae posee un genoma pequeño: 16 cromosomas y 6,000 genes, eso es unas cuantas veces mayor que el de la bacteria Escherichia coli y 200 veces menor que el de células de mamífero.

Los investigadores trabajaron con una colección de 4,900 células a las que se les eliminó uno de sus genes para luego preguntarse qué pasaba. Se dieron cuenta de que con la eliminación de uno de ellos la levadura lograba vivir, en algunos casos (los más extremos) hasta 200 días o sólo ocho.

Nuestro experimento reveló cuáles son los genes que influyen en el envejecimiento. Encontramos 516 genes anti envejecimiento y 262 pro envejecimiento , dijo Garay

UN ANTI, UN PRO ?Y LO QUE FALTA

De esos 778 genes son dos los nuevos y más probados y los que se publicaron. Se trata de Swr1, un factor pro envejecimiento cuya eliminación del genoma aumenta la longevidad. Y Arv1, un factor anti envejecimiento que extiende la longevidad junto con la maquinaria de autofagia. Un proceso metabólico que destruye las estructuras internas de la célula que ya no son útiles, las que se producen en demasía o que resultan un cuerpo extraño, explicó la científica.

Nuestra metodología también permite describir redes de interacción genética para el envejecimiento y ese es nuestro siguiente paso , destacó Garay.

Por su parte, De Luna consideró que los resultados de esta investigación, la cual avanzará a estudios en células humanas y animales, permitirán que en un par de décadas se pueda tener una aplicación concreta de sus beneficios, pues aún hay 120 factores nuevos por determinar en materia de longevidad.

De Luna, especialista en genética y sistemas biológicos, explicó que el estudio del envejecimiento es importante porque esta condición es un factor de riesgo para el cáncer, diabetes y otras enfermedades crónico degenerativas (…) pues un individuo de 70 años tiene más posibilidad de generar estos padecimientos porque hay algo en la vejez que los hace susceptibles .

Este fenómeno es extremo, añadió, pues la tasa con que envejece la población de México es alarmante, de acuerdo con estudios de demografía, en 40 años 50% de la población en el país será mayor de 65 años y eso es un problema económico, porque 90% del costo en salud de un individuo se concentra en los últimos cinco años de vida , dijo.

Sabemos muy poco del envejecimiento, agregó. Estos primeros resultados de la investigación se dan después de tres años de estudio.

No estamos totalmente perdidos, sabemos muy bien que el fenómeno está controlado genéticamente, que esto modula la tasa con la que envejecemos. Su actividad hace que los organismos envejezcan lento o un poco más rápido , sostuvo.

LOS DOS GENES Y LO QUE HACEN

El Swr1 es un modulador de expresión genética que participa en la respuesta de extensión de la longevidad por restricción dietética. Es decir, el que una célula de levadura pueda vivir más tiempo cuando tiene menos nutrientes en el medio pasa por la acción de este regulador genético.

El Arv1 interviene en el proceso de autofagia, mediante el cual las células son capaces de comerse a sí mismas ante la falta de nutrientes. Es un gen relacionado con el control de la homeóstasis (equilibrio) de lípidos como el colesterol dentro de las células.

En levaduras y ratones está ampliamente demostrado que una dieta baja en calorías, en la etapa adulta, fomenta la longevidad. En seres humanos la relación no está tan clara.

elizabeth.ruiz@eleconomista.mx