Washington, EU. La comunidad científica internacional se plantea dos enfoques diferentes para lograr una cura del SIDA, con base en las increíbles historias de un reducido grupo de personas que fueron capaces de superar la enfermedad.

Hallar la cura de esta pandemia, dicen expertos en la XIX Conferencia Internacional del SIDA, es más importante que nunca, porque la tasa de infecciones del Virus de Inmunodefiencia Humana (VIH), causante del SIDA, está superando la capacidad de medicar a los enfermos.

Por cada persona que inicia la terapia antirretroviral, otras dos nuevas se infectan con el VIH , dice Javier Martínez-Picado del Instituto de Investigación de Sida IrsiCaixa en España.

Martínez-Picado dijo que los científicos ahora pueden imaginar una cura desde dos perspectivas diferentes , ya sea erradicando el virus del organismo de una persona o persuadiendo al organismo para que controle el virus por sí solo.

El único caso de curación que se ha visto es el de un estadounidense de unos 40 años, Timothy Ray Brown, llamado el paciente de Berlín , que era VIH positivo, desarrolló una leucemia y al tratar ésta se libro de ambas enfermedades.

Brown recibió radiación corporal total y dos trasplantes de médula ósea que provenían de un donante con una mutación en el gen CCR5, que actúa como puerta de entrada para permitir el VIH en las células. El proceso que parece haber curado a Brown conlleva un alto riesgo de muerte y toxicidad.

Otro grupo de gran interés es conocido como los controladores , personas cuyos organismos parecen ser capaces de evitar la infección del VIH.

Los controladores de élite , que dan VIH positivo pero no parecen tener el virus en la sangre (incluso sin tratamiento), se calculan en unos pocos cientos de personas en el mundo. Los controladores postratamiento son personas que comenzaron la terapia de manera temprana y son capaces de detenerla sin que ocurra un rebote del virus. Entre 5 y 15% de las personas infectadas están en esta categoría.

MIENTRAS TANTO, PREVENCIÓN; LONDRES PONE EL EJEMPLO

La cifra de preservativos que se reparten en la Villa Olímpica va en aumento desde que en Barcelona 1992 se impulsara la idea como forma de luchar contra el SIDA; en Londres se prevé repartir 150,000.

En Sídney 2000 se prepararon 75,000 preservativos y, como se agotaron, hubo que recurrir a otros 15,000; en Atenas 2004 la cifra llegó a 130,000, que fue rebajada a 100,000 para la edición de Pekín cuatro años más tarde.