Este domingo, el presidente anfitrión, Felipe Calderón, instaló un foro empresarial denominado B20 (B por "business", negocios en inglés), del que participarán entre otros el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, y la directora gerente del FMI, Christine Lagrde. Los presidentes y jefes de Estado del G20 comenzaron a llegar este domingo al balneario mexicano de Los Cabos (noroeste), para una cumbre en la que todas las miradas se enfocarán en las elecciones griegas, que podrían definir el futuro del euro. Los primeros sondeos a boca de urna tras los comicios en Grecia presagian que los dos partidos que llevan la delantera, los conservadores proeuropeos de Nueva Democracia y la izquierda radical Syriza, opuesta a la austeridad, no lograrán mayorías para formar gobierno por sí solos, lo que abriría nuevamente una etapa de incertidumbre tras el fracaso de las elecciones de mayo. Se trata de unas elecciones en clave de referéndum sobre las medidas de ajuste impuestas a Grecia para obtener un paquete de ayuda internacional que le permitió evitar la moratoria sobre su deuda. Una salida de Grecia del euro y de la Union Europea tendría "un efecto devastador" sobre el proyecto europeo, destacó el presidente del Eurogrupo y primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker. Con este telón de fondo, los líderes del G20 de naciones desarrolladas y emergentes comenzarán su encuentro conjunto el lunes, ya con los resultados de las elecciones en Grecia a la vista. Europa estará bajo presión para que tome medidas drásticas para conjurar una crisis que no da tregua. El choque entre los promotores de la austeridad a rajatabla, encabezados por Alemania, y los defensores de medidas que impulsen el crecimiento a costa de una mayor flexibilidad en el gasto, encarnados por Francia o España, se avisora duro en Los Cabos La última gran medida adoptada en la zona euro para tratar de contener la debacle -un paquete de ayuda de hasta 100.000 millones de euros para la endeble banca española, expuesta a créditos inmobiliarios de riesgo-, no fue suficiente para contentar a unos mercados que piden acciones concretas y colectivas a los dirigentes europeos, y que exigen tasas cada vez más altas a países como España o Italia para financiarlos. "Europa tiene los recursos, las instituciones, el vigor y la fuerza" para hacer frente a la crisis, sin embargo "esta voluntad no se ha transmitido de manera correcta, de manera suficientemente clara en virtud de los problemas de gobernabilidad de las instituciones" europeas, resumió el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, Angel Gurría. Los europeos tienen "tal vez menos de tres meses" para "dar indicaciones fuertes sobre su voluntad colectiva de reforzar su unión monetaria", lanzó por su parte la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, en una entrevista publicada el sábado por el diario francés Liberation, mientras se multiplican las advertencias sobre los impactos de la debacle europea en la economía mundial. China, Brasil e India dan señales de desaceleración, y la recuperación incipiente en Estados Unidos presenta indicios de debilitamiento. Precisamente, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, el grupo BRICS, se reunirá el lunes por la mañana para coordinar posiciones de cara al G20. Este grupo había adelantado la posibilidad de que fuera en Los Cabos donde concretara su oferta de ayuda al FMI para aumentar la capacidad financiera del organismo, luego de que el G20 anunciara un refuerzo de 430.000 millones de euros para la institución en abril. Según versiones de prensa, en Los Cabos podrían anunciarse asimismo medidas masivas de los bancos centrales para sostener el flujo del crédito, como ocurrió en 2009 tras la caída del banco Lehman Brothers en Estados Unidos el año anterior. Antes, Calderón manutvo una reunión bilateral con su homólogo chino, Hu Jintao.