Fue un sacerdote católico suspendido por el papa Juan Pablo II en 1984 por promover la teología de la liberación, ser partidario de la Revolución Sandinista en Nicaragua y aceptar ser ministro de Cultura tras la victoria del movimiento encabezado por Daniel Ortega en 1979.

Nació en Granada el 20 de enero de 1925 en el seno de una familia de comerciantes muy reconocida en su país, por lo que creció odiando el comercio y todo lo que fuera “práctico en la vida”. Desde niño sintió inclinación hacia la poesía y hacia la vida religiosa.

En los años 40 del siglo XX estudió la carrera de Filosofía y Letras en la Universidad Nacional Autónoma de México, y una maestría en Literatura en la Universidad de Columbia de Nueva York.

En 1957 decide entrar en la abadía trapense de Nuestra Señora de Getsemaní, en Kentucky, Estados Unidos, donde conoció al célebre monje escritor Thomas Merton, de quien fue amigo y discípulo.

Cardenal fue ordenado sacerdote en Managua en 1965 y luego fundó una comunidad cristiana, casi monástica, en una de las islas del archipiélago de Solentiname en el lago Cocibolca. Ahí escribió el famoso libro El evangelio de Solentiname y fundó una comunidad de pescadores y artistas primitivistas que se hizo mundialmente famosa. Cardenal pasaba sus vacaciones en esas islas, donde leía las obras completas de Rubén Darío, escribía o dirigía la misa de Semana Santa en la pequeña iglesia de la localidad. Por eso le llamaban el poeta de Solentiname.

Cardenal colaboró estrechamente con el Frente Sandinista de Liberación Nacional en la lucha contra el régimen de Anastasio Somoza desde la Revolución de Abril en 1954, pero fue hasta el 19 de julio de 1979, el mismo día de la victoria de la Revolución nicaragüense, que fue nombrado ministro de Cultura de Nicaragua, cargo que ocupó hasta 1987.

El 4 de febrero de 1984, el papa Juan Pablo II impuso a Cardenal la suspensión a divinis que lo obligó a dejar de ejercer el sacerdocio y la enseñanza debido a su adscripción a la teología de la liberación y por aceptar un cargo en el gobierno sandinista.

Cardenal viajó a México en el 2007, país donde, entre otras actividades, se entrevistó con el subcomandante Marcos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, y participó en el XII Encuentro Hispanoamericano de Escritores Horas de Junio.

Nominado al Premio Nobel de Literatura en el 2005, y ganador del Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, en el 2009, y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, en el 2012, Cardenal fundió en su poesía la voz popular con la reflexión filosófica, la evocación mística y la denuncia social.

Desde la década de los 90, distanciado del sandinismo y de Daniel Ortega, Cardenal se dedicó a promover, a través de la poesía, el cuidado de la Tierra y del medio ambiente.

Entre sus obra más representativas destacan: Cántico cósmico, El evangelio de Solentiname, Hora cero, El telescopio en la noche oscura, El libro de los salmos, Oración por Marilyn Monroe y otros cuentos, El celular y otros poemas, Somos polvo de estrellas y Canto a México, que presentó apenas en diciembre del 2019, cuando el gobierno de México le rindió un homenaje en la Secretaría de Relaciones Exteriores.

En febrero del 2019, el papa Francisco le levantó la sanción impuesta por su predecesor san Juan Pablo II.

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