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Opinión

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México, modelo humanista, a prueba

Marco A. Mares | Ricos y poderosos

México está dando un giro de 360 grados.

Del populismo, que imperó por 48 años (de 1934 a 1982) –iniciado en el gobierno de Lázaro Cárdenas y concluido en el sexenio de José López Portillo–, el país pasó a la etapa neoliberal, que se extendió por 36 años, de 1982 al 2018, con Miguel de la Madrid y Enrique Peña Nieto.

A partir del año 2018, en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador el país avanza en la consolidación del modelo populista que inició un nuevo ciclo.

Populismo, neoliberalismo y populismo, un ciclo de 90 años, y contando.

El gobierno de Claudia Sheinbaum tiene el desafío de probar que el “humanismo mexicano”, tiene viabilidad.

El sexenio lopezobradorista, mostró resultados reprobables, en materia económica.

Lo rescatable de ese periodo corresponde con lo que se respetó del modelo neoliberal: la estabilidad macroeconómica, la responsabilidad fiscal, el TLCAN, transformado en T-MEC; la autonomía del Banco de México y la libre flotación del peso.

Aunque al final del sexenio, el derroche, corrupción y excesos en las obras faraónicas, elevaron el déficit fiscal a casi el 6% y dejó al país en franco estancamiento económico.

La herencia económica deficitaria que dejó López Obrador es ahora, el principal reto económico de Sheinbaum, quién tiene que lograr reducir el déficit y al mismo tiempo echar a andar la economía, atada por un nudo gordiano, con intangibles pero poderosos cabos ideológicos.

La consolidación del humanismo mexicano tiene enormes retos internos y externos, con el cambio de paradigma del libre comercio enarbolado por Donald Trump y la irrupción de la nueva era impulsada por la inteligencia artificial.

Ha sido muy azaroso el tránsito del populismo –que llevó en sus últimos años a un largo y profundo ciclo de crisis económicas y que redundó en tremendos sacrificios para la economía nacional y de las familias–, al neoliberalismo, al que le llevó muchos años para alcanzar la estabilidad macroeconómica, recuperar la credibilidad crediticia en los mercados internacionales y alcanzar la estabilidad, aunque sin el crecimiento alto y sostenido que a la fecha, sigue siendo una entelequia .

En referencia a los tiempos relacionados con la competencia mundial de futbol, hay que señalar que en 1986, el entonces presidente De la Madrid, venía pagando los platos rotos de sus antecesores populistas.

Le tocó enfrentar lo más crudo de la crisis provocada por la estatización de la banca y tuvo que realizar un severo ajuste fiscal con tremendos recortes al presupuesto.

La rechifla de la que fue objeto en la inauguración del mundial, mostró el rechazo y resentimiento de la gente por las medidas draconianas que tuvo que aplicar.

Para este mundial tripartita, la presidenta Claudia Sheinbam, desde cuyo gobierno presume la más alta popularidad en virtud de sus políticas y programas sociales, prefirió no arriesgarse y no acudió a la fiesta inaugural.

Las semanas previas y la jornada anterior a la inauguración de la competencia de futbol, numerosos colectivos se manifestaron e hicieron evidente su inconformidad.

La inauguración de la Copa Mundial de Futbol, en México, además de ser el foco de atención mundial, se convirtió en una oportunidad extraordinaria de presión social.

De entre los numerosos colectivos que han realizado plantones y manifestaciones destacan los de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y los trabajadores jubilados de Petróleo mexicanos.

En ambos casos, la coincidencia en sus demandas implica una fuerte presión para las finanzas públicas.

El potencial beneficio que pretenden estos grupos, de ser atendido total o parcialmente, implica un impacto fiscal.

La derogación de la Ley del Issste del 2007 que exige la CNTE, según los cálculos del director del Issste, Martí Batres, representaría la asunción por parte del gobierno de un monto que ronda los 7 billones de pesos equivalentes a 20 puntos porcentuales del PIB.

La presidenta Sheinbaum ha mantenido el pragmatismo y ha reiterado en sus discursos la inviabilidad financiera de la derogación de la Ley del Issste.

El secretario de Hacienda, Edgar Amador, aseguró que la propuesta de la CNTE no se encuentra contemplada en el presupuesto de este año, ni en la programación para los siguientes años.

Su mensaje fue claro y contundente: el gobierno de México está comprometido con la responsabilidad fiscal del país y refrendó su propósito de mantener finanzas públicas sanas y métricas de deuda y de déficit estables, que no representen una carga para la economía ni para los mexicanos.

Sin embargo, los maestros y los jubilados de Pemex, recibieron señales distintas de parte de sus interlocutores.

En las últimas horas de negociación, previas a la inauguración, no estaba claro qué fue exactamente lo que se propuso y lo que se fijó como compromiso.

Sin embargo, pareció que el gobierno comenzó a abrir la cartera, frente a la urgencia, para calmar los ánimos.

Falta ver exactamente qué se negoció y cuánto costarán las propuestas gubernamentales.

Si se atiende el criterio del titular de las finanzas públicas, tendrían que haberse hecho promesas que no empobrecen al erario.

El modelo del humanismo mexicano está a prueba: tiene que probar que es capaz de elevar el crecimiento económico, mantener la estabilidad macroeconómica, reducir el déficit fiscal y elevar el nivel de vida de los mexicanos.

Veremos.

Periodista desde 1975, ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet. En los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Fórmula Financiera, que se transmite por Grupo Fórmula.

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