Buscar
Opinión

Lectura 5:00 min

¿Y si sí?… la Fed baja las tasas

Ante los cuestionamientos de los legisladores demócratas sobre posibles presiones del presidente Trump para bajar las tasas, Warsh fue tajante al responder que la Fed operará estrictamente con base en los datos económicos y la ley

OpiniónEl Economista

Las tasas de inflación en Estados Unidos correspondientes a junio mostraron un descenso importante. La inflación general descendió de 4.2% a tasa anual a 3.5 por ciento.

Era algo esperado a partir del descenso del precio del petróleo que se presentó durante el mes. No obstante, la parte subyacente, aquella que no toma en cuenta las variaciones en el precio de la energía y los alimentos, descendió también de manera importante hacia un nivel de 2.6%, no tan alejado del objetivo establecido por la Reserva Federal (Fed)(2%).

Ahora los pronósticos para la tasa de inflación general hacia el 2027 han bajado a 2.5%, de acuerdo a estimados de analistas en Bloomberg.

Podríamos decir que se están formando argumentos para justificar la postura estable de la política monetaria en Estados Unidos e incluso para abrir la posibilidad de una baja de la tasa de referencia dentro de algunos meses.

Sin embargo, las expectativas que se ven en los mercados apuntan a otra cosa. Las cotizaciones de los futuros de las tasas de fondos federales descuentan una tasa de referencia as alta incluso para el cierre del este año. Hay una divergencia entre la expectativa de inflación y la expectativa de la tasa de interés de referencia.

La explicación me parece que tiene dos fuentes. Una es la reapertura de hostilidades en Medio Oriente y el renovado aumento del precio del petróleo, el lunes pasado quedo demostrado tal temor.

Otro es la postura muy estricta del nuevo presidente de la Fed en sentido de reducir la tasa de inflación y no desviarse de ese objetivo.

En su comparecencia de ayer en el Congreso, Warsh volvió a esgrimir un discurso en donde volvió a disipar la expectativa de una flexibilización monetaria a corto plazo. En su informe semestral ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, nuevamente adoptó una postura marcadamente restrictiva (hawkish) al declarar que la institución tiene "tolerancia cero" ante la inflación persistente.

Esta firmeza, sumada a los choques geopolíticos actuales y un cambio de régimen interno, parece posponer cualquier expectativa de recortes generalizados hasta por lo menos el segundo trimestre de 2027

Ante los cuestionamientos de los legisladores demócratas sobre posibles presiones del presidente Donald Trump para bajar las tasas de interés, Warsh fue tajante al responder que la Fed operará estrictamente con base en los datos económicos y la ley, blindando su autonomía.

Sin embargo, una lectura más profunda de la psicología de los bancos centrales sugiere que esta retórica implacable podría no ser un destino final, sino una calculada maniobra táctica.

En un régimen monetario recién inaugurado, la prioridad absoluta de Warsh no es congelar las tasas, sino construir una sólida muralla de credibilidad institucional; una vez consolidada esta confianza, y si la inflación mantiene su trayectoria descendente, el terreno estará listo para un giro pragmático hacia la reducción de las tasas.

La historia financiera demuestra que los nuevos gobernadores de la Reserva Federal suelen debutar con un tono marcadamente defensivo para contrarrestar la especulación del mercado.

Warsh asume el cargo en un entorno de alta volatilidad geopolítica y bajo la sombra de dudas sobre la autonomía de la Fed frente al poder ejecutivo.

En este contexto, mostrar la más mínima debilidad o sugerir recortes prematuros habría sido interpretado por Wall Street como una capitulación inflacionaria, desanclando las expectativas de inflación.

Pudiera ser que la agresividad en las actuales declaraciones resulte ser un escudo político y técnico. Al arraigar las expectativas del mercado con una postura dura, el presidente de la Fed adquiere el "capital de credibilidad" necesario ante los ojos de los inversionistas y el Congreso.

Este blindaje de reputación es, paradójicamente, el mecanismo que le otorgará la flexibilidad necesaria en el futuro.

Si el Índice de Precios al Consumidor (IPC) continúa con su tendencia a la baja —como lo demostró el respiro del 3.5% en junio—, la rigidez de las tasas actuales se transformará gradualmente en una política excesivamente restrictiva.

Una vez que la Fed demuestre que el monstruo de la inflación está bajo control y que su independencia es incuestionable, el banco central tendrá el espacio de maniobra idóneo para ejecutar algún recorte.

Los problemas en el mundo, con la volatilidad del precio del petróleo y bancos centrales aumentando tasas ante un temor de mayor inflación; además del periodo de “ganancia de credibilidad” de Warsh afirman por ahora la expectativa de movimientos en las tasas.

Pero el siguiente movimiento, tal vez hacia ya entrado el 2027, es bastante incierto.

*Rodolfo Campuzano Meza es director general de INVEX Operadora de Fondos de Inversión.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Últimas noticias

Noticias Recomendadas