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El recuento de los logros del 5to informe de gobierno…
Hace dos días, el presidente Andrés Manuel López Obrador pronunció su último 5to informe de gobierno desde Campeche en medio de los suyos. Entre argumentaciones ya recursadas que escuchamos previamente en las mañaneras, su discurso, como era de esperarse, retrató un México que va de maravilla. Para el presidente todo marcha de acuerdo con el plan que en aquel lejano 2019 proclamaba bajo la cuarta transformación. Bajo su lema central: “Por México, Primero los Pobres” para el representante del ejecutivo, las agendas y las instituciones encargadas, han cumplido puntualmente los objetivos con grandes resultados.
Para el presidente, la salud, la educación, la economía, la seguridad, los proyectos sociales -algunos de ellos aún no muy claros y sin capacidad de poder medir su éxito-, la cultura, la seguridad y la autosuficiencia de producción del petróleo, principalmente, son ejes que su gobierno ha cumplido a cabalidad, pero el problema es que, en el México de todos los días, para muchos mexicanos la realidad es otra. Para muestra, muchos botones: el desabasto de medicinas y las malas condiciones de algunas instalaciones del sector salud, la cuestionable gestión en el sector educativo aunada a la cuestionable elaboración y distribución de los libros de texto, la disminución de apoyos a la investigación en algunos de los sectores de ciencia y tecnologías, y los altos niveles de inseguridad que vivimos todos los días. La realidad es que en México si hay desaparecidos, los derechos humanos aún son una promesa por venir, y a su vez, las violencias en sus distintas formas se han vuelto el horizonte cotidiano en muchos territorios del país, promoviendo la injusticia y la impotencia. No podemos negar lo que es evidente.
Aunado a esto, es claro que sí existen territorios controlados por el crimen organizado, sólo habrá que echar un ojo a algunos municipios en los estados, por ejemplo, de Veracruz, Michoacán, Guerrero, Chiapas, Tamaulipas, Guanajuato o Zacatecas, entre otros espacios, para entender la dimensión de los controles delictivos y la incapacidad en muchas situaciones de hacerles frente por parte de las autoridades de los tres órdenes de gobierno. Más allá de contabilizar el número de elementos de la Guardia Nacional -128 mil- en este año, y el despliegue de fuerzas federales -marina y ejército- por gran parte del territorio nacional, habría que medir los resultados frente al combate al crimen en todos sus frentes, pero no evadir lo que es evidente. Si bien es cierto que ha habido aspectos que se han fortalecido y mejorado en esta gestión como fue el aumento al salario mínimo, la pensión, a adultos mayores, y un sistema de recaudación fiscal más eficiente, los pendientes para cinco años aún son muchos y el tiempo ha terminado. Tocará a la siguiente gestión tomar las riendas de lo que venga…