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Buenos y malos augurios
Se avecina en Estados Unidos un conjunto de decisiones políticas, mismas que conducen a valoraciones positivas para restaurar la realidad y las instituciones.
Mientras tanto, el mundo está afectado por la pandemia letal del Covid-19, por lo que los resultados económicos de este año son lamentables. En varias ocasiones el FMI ha hecho estimaciones macroeconómicas considerando un desempeño negativo o en contados casos, niveles muy bajos. La estimación reciente de la OCDE para la economía global, para todo este año, es una contracción del 4.2 por ciento.
Para el 2021 la clave de la recuperación es la vacuna. Pero también lo que adicionalmente hagan los países para su recuperación. El presidente electo de EU, Joe Biden, ha instrumentado un paquete de medidas para su presentación al Congreso. Sobresalen la entrega de 1,200 dólares mensuales a las personas, 288,000 millones de dólares para las pequeñas empresas y 160,000 millones de dólares, para los gobiernos estatales.
Biden ha declarado: “...es esencial que nos movamos con urgencia. La inacción producirá una caída que se refuerza a sí misma, causando aún más devastación”. En la misma tesitura, Janet Yellen, que será la próxima Secretaria del Tesoro advirtió: ”Hay tanta gente que no logra llevar comida a sus casas y pagar sus cuentas. Es una tragedia para los estadounidenses y es esencial que actuemos de forma urgente”.
Estas definiciones son muy importantes y se enfrentan a la actitud negativa de los republicanos, después de haber sido derrotados en las pasadas elecciones. El trabajo político tendrá que consistir en lograr soluciones compartidas, la habilidad para actuar en concierto.
Se estima que la recuperación mundial ocurrirá a finales del 2021, sobresaliendo el fuerte repunte de China. Asimismo los efectos de la puesta en marcha del nuevo programa económico y social para EU, uno de los países determinantes de la economía mundial.
Simultaneamente se abordarán problemas como son los siguientes: 1) la resistencia absurda del gobierno de Trump de no asumir los compromisos del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático. El presidente electo ha ofrecido el regreso de su país a esa iniciativa global de enorme importancia, máxime cuando EU y China son los países que más producen Gases de Efecto Invernadero, causa principal del Cambio Climático. Biden ha nombrado a John Kerry como delegado especial para el clima, 2) superar la posición de bloqueo del gobierno norteamericano al funcionamiento de la Organización Mundial de Comercio en su Órgano de Apelación. Esto junto a una posible apertura al libre comercio significará destrabar los obstáculos existentes, especialmente el conflicto con China, 3) la escalada de violencia en el Medio Oriente alentada por el gobierno de Trump, ha significado más conflictos con Siria e Irán, aliados de Rusia. Biden ha nombrado a Anthony Blinken, un avezado diplomático, como su próximo Secretario de Estado y ha abierto la puerta para regresar al acuerdo nuclear con Irán, 4) eliminar el bloqueo financiero de EU decidido por Trump a la Organización Mundial de la Salud, 5) consolidar el apoyo a la OTAN, lo que garantiza la seguridad estratégica de los países miembros, amenazada por la beligerancia contra la institución por parte de Trump, 6) contribuir a la solución global y en EU al problema migratorio, producto del subdesarrollo de los países que expulsan a su población y que por ello buscan trabajo y refugio en otros países.
Se espera que con la Presidencia de Biden se avecine un trabajo intenso en las relaciones multilaterales, así como en los organismos internacionales y en el Grupo de los 20.