Buscar
Geopolítica

Lectura 4:00 min

La presión de EU acelera la salida de empresas extranjeras de Cuba

El 1 de mayo, el presidente estadounidense Donald Trump firmó una orden ejecutiva que endurece las sanciones contra Cuba reiterando que la isla comunista, situada a 150 kilómetros de la costa de Florida, representa "una amenaza extraordinaria" para la seguridad nacional de Estados Unidos.

Cuba.AFP

A tres días de que expire el plazo dado por Estados Unidos para que empresas extranjeras corten sus vínculos con el conglomerado económico-militar Gaesa, sancionado por Washington, varias compañías ya han puesto fin o reducido sustancialmente sus actividades en Cuba.

El 1 de mayo, el presidente estadounidense Donald Trump firmó una orden ejecutiva que endurece las sanciones contra Cuba reiterando que la isla comunista, situada a 150 kilómetros de la costa de Florida, representa "una amenaza extraordinaria" para la seguridad nacional de Estados Unidos.

La administración Trump, que impone desde enero un bloqueo petrolero a la isla, también ha puesto su mira en el Grupo de Administración de Empresas S.A. (Gaesa), vinculado a las fuerzas armadas cubanas y una de las primeras empresas en ser sancionadas bajo la nueva orden ejecutiva.

En correspondencia, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC) estableció el próximo viernes como fecha límite para que las empresas extranjeras que tienen negocios con Gaesa reajusten sus operaciones o enfrenten las sanciones de Washington.

Estas medidas pueden implicar dificultades para acceder al sistema financiero internacional o realizar transacciones, la prohibición de que los bancos trabajen con estas empresas o la congelación de activos.

En este contexto, varias cadenas hoteleras ya anunciaron su retiro o la reducción de sus operaciones en la isla.

Impacto "devastador"

El grupo español Iberostar dejó de administrar 12 hoteles que gestionaba en Cuba en asociación con Gaesa, aunque continuará trabajando con otras seis instalaciones que son propiedad el Ministerio del Turismo, informaron este martes a la AFP varias fuentes cercanas al asunto.

Al ser contactada, la empresa con sede en Palma de Mallorca (España) no respondió a las solicitudes de comentarios sobre su decisión.

Iberostar y Meliá fueron las primeras cadenas hoteleras españolas en llegar a Cuba, después que la isla se abriera al turismo internacional para salir de la crisis provocada por la caída del bloque soviético en 1991.

El lunes, la cadena hotelera canadiense Blue Diamond anunció a la AFP que cesaba sus operaciones en Cuba debido a la situación actual del sector, en momentos en que la isla se encuentra bajo una creciente presión por parte de Estados Unidos.

Meliá y el grupo asiático Archipiélago International también estudian limitar su presencia o abandonar la isla, según adelantaron a la AFP fuentes cercanas al sector.

En el caso de Meliá podría cesar la actividad en 14 de los 35 hoteles que gestiona en la isla.

A mediados de mayo, dos navieras europeas, la francesa CMA CGM y la alemana Hapag-Lloyd, suspendieron "temporalmente" las entregas y los nuevos envíos de contenedores de mercancías a Cuba.

Activo en el sector de la minería, también en el radar de Washington, la minera canadiense Sherritt se convirtió el 7 de mayo en la primera empresa extranjera en anunciar que abandonaba Cuba, donde extraía níquel y cobalto desde la década de 1990 a través de la empresa mixta General Nickel Company S.A.

"El impacto para la economía cubana de la salida de todas estas compañías internacionales en el corto plazo es devastador", declaró a la AFP el economista y consultor cubano, Daniel Torralbas. Esto "ubica al 2026 como el peor año en la historia económica de Cuba en los últimos 70", apunta el experto.

El secretario de Estado, Marco Rubio, firme opositor del gobierno de La Habana, acusó hace dos semanas a los líderes cubanos de robo y corrupción a través de Gaesa.

Rubio recordó que fue el expresidente Raúl Castro, ahora imputado por la justicia estadounidense, el fundador de Gaesa que, según el departamento de Estado estadounidense, posee activos por valor de 18,000 millones de dólares y controla hasta el 70% de la economía cubana.

El martes, el gobierno cubano defendió el papel de ese conglomerado de empresas, creado en la década de 1990 para eludir el embargo estadounidense, vigente desde 1962, y generar divisas para impulsar la economía cubana.

Gaesa "no es una estructura opaca, ni paralela al Estado cubano; ha sido, por el contrario, una respuesta articulada de probada eficiencia frente al cerco económico que históricamente ha tratado de asfixiar a la Revolución cubana", explicó el gobierno.

Temas relacionados

Últimas noticias

Noticias Recomendadas