Lectura 3:00 min
Dios se enorgullece por mi trabajo: Donald Trump
El presidente de Estados Unidos, rodeado de polémicas internacionales, hace un balance de su primer año de gobierno y se queja del poco reconocimiento.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca para destacar su trabajo durante el primer año de su segundo mandato.
Davos. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conmemoró el día de ayer el primer aniversario de su regreso a la Casa Blanca con un largo y desarticulado discurso en el que sobre todo se quejó de la falta de reconocimiento a su trabajo.
El mandatario, de 79 años, mostró a los periodistas una carpeta en la que, según él, figuraban los 365 logros alcanzados desde que juró el cargo el 20 de enero del año pasado.
"Dios está muy orgulloso del trabajo que he realizado", declaró el presidente, quien atraviesa una crisis de confianza: solo un 42% de los estadounidenses aprueban su gestión, frente a un 55% que la desaprueba.
Sin embargo, durante más de una hora de un monólogo farragoso, Trump se quejó amargamente de que no recibe el reconocimiento que él considera que debería tener.
Además de apuntar como culpables a miembros de su equipo, "quizás tengo malos asesores de relaciones públicas", dijo, cargó contra las "noticias falsas".
Antes de responder preguntas de los periodistas, el presidente tuvo tiempo también de insultar a sus oponentes y de difundir teorías conspirativas, como que fue él quien ganó las elecciones de 2020, y no el demócrata Joe Biden.
Después de la rueda de prensa, Trump emprendió camino a Davos para reunirse con líderes políticos y empresariales de todo el mundo.
El republicano indicó que en su discurso del miércoles en el foro defenderá sus intenciones sobre la isla danesa de Groenlandia.
"La necesitamos por motivos de seguridad nacional", afirmó. "Las cosas van a salir muy bien".
Pero cuando se le preguntó hasta dónde estaba dispuesto a llegar para apoderarse de la isla, respondió: "Se darán cuenta".
ICE, Venezuela y teorías conspirativas
En un tono moderado, Trump comenzó su discurso con palabras de elogio hacia el trabajo de los agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE).
También alabó el ataque militar que propició la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y no dio marcha atrás en sus palabras, cada vez más subidas de tono, sobre qué está dispuesto a hacer para tomar el control de Groenlandia.
Pero a medida que Trump pasaba de un tema a otro, el tono del discurso dejó de ser victorioso y se pareció al usado durante la campaña de las presidenciales de 2024 en las que derrotó a la demócrata Kamala Harris.
El presidente repitió teorías que llevan mucho tiempo siendo objeto de controversia o ya desmentidas, entre ellas que las elecciones de 2020 fueron "amañadas", que los precios de los medicamentos recetados han bajado 600%, algo matemáticamente imposible, y que había conseguido atraer para Estados Unidos 18 billones de dólares en inversiones extranjeras.
En materia de asuntos exteriores, el republicano mostró su interés en trabajar con la líder de la oposición venezolana María Corina Machado sobre el futuro del país, tras la captura el 3 de enero de Maduro, quien espera juicio en una prisión de Nueva York.