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Shale detona boom inmobiliario en Vaca Muerta
El creciente número de proyectos petroleros y gasíferos en las inmediaciones de la ciudad de Añelo, en la provincia de Neuquén, ha generado inversiones que ya superan la rentabilidad de proyectos de la Ciudad de Buenos Aires.
La ciudad de Añelo, en la provincia de Neuquén, ha experimentado un rápido crecimiento gracias a Vaca Muerta. Foto: AFP
A medida que se multiplican los proyectos petroleros, gasíferos y de infraestructura en la Argentina, muchos de ellos bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), la demanda inmobiliaria en Vaca Muerta se acelera y sostiene niveles de rentabilidad que superan a los de la Ciudad de Buenos Aires.
Hoy los proyectos vinculados a la industria ya registran retornos de entre 9% y 12% anual en dólares. En CABA, en cambio, la renta bruta del alquiler residencial ronda el 5.3% anual y el rendimiento neto se ubica en torno al 4% o 5 por ciento.
“Si uno compara, Buenos Aires hoy está dando una renta del 3.5% al 5 por ciento. En Neuquén capital sube a un 7% u 8% y en Añelo, siendo conservador, se mueve entre el 10% y el 12 por ciento. En los mejores momentos vimos hasta 18% o 20 por ciento”, explicó Sebastián Sosa, presidente de REMAX Argentina & Uruguay.
En los últimos meses avanzaron proyectos por miles de millones de dólares que ya empiezan a sentirse en el empleo y la actividad. La construcción de infraestructura para exportar y transportar energía, sumada a nuevos desarrollos, empuja la llegada de empresas y trabajadores.
Añelo –conocida como la capital del shale– es el principal foco de ese movimiento. En poco más de una década pasó de tener menos de 3,000 habitantes a superar los 8,500 residentes estables, a los que se suman más de 10,000 trabajadores que entran y salen cada semana por turnos.
Un departamento chico arranca en torno a los 85,000 dólares, mientras que las unidades más grandes, pensadas para más ocupantes, se ubican entre 120,000 y 130,000 dólares.
En proyectos que todavía están en obra, aparecen opciones desde 50,000 dólares.
La demanda se concentra en monoambientes y departamentos de uno o dos ambientes (estancias), adaptados a la rotación de turnos que tiene la actividad.
“Funciona con un sistema de ‘cama caliente’: un operario descansa mientras otro trabaja, por eso se priorizan unidades funcionales, bien equipadas y con condiciones específicas”, explicó Sosa.
En cuanto a valores, alquilar un monoambiente ronda hoy los 2 millones de pesos argentinos mensuales (unos 1,450 dólares), mientras que las unidades más grandes pueden ubicarse entre 3.2 millones y 3.5 millones de pesos (2,190-2,390 dólares).
“Hoy el inversor entra por la renta. Es un mercado donde el flujo de alquiler pesa más que la revalorización”, señalan.
Corredores e inmobiliarias
El crecimiento de Añelo también empezó a mover a las inmobiliarias y desarrolladoras. Toribio Achával desembarcó a mediados de 2025 y ahora se suma Remax, que abrió oficina en la localidad y amplió su presencia en Neuquén y Río Negro.
En la zona conviven distintos proyectos. Wenelen Suites, de Dypsa Group, vendió su primera etapa en pocos meses y avanzó con una segunda fase de unidades operativas, con niveles de ocupación altos y rentas proyectadas entre 10% al 12% anual.
“El esquema se integra a un pool de renta orientado a empresas de Oil & Gas, con operación profesional a cargo del mismo hotel y una rentabilidad neta ya superior al 10%”, explicó Alejo García Guevara, director comercial de Dypsa.
Idero avanza con proyectos como Añelo Central y otros complejos que buscan ampliar la oferta habitacional en la zona. En 2024, Dypsa e Idero estimaban inversiones conjuntas por unos 120 millones de dólares, impulsadas por el crecimiento en Vaca Muerta.
A ese mapa se sumaron nuevos jugadores en el último año. En 2025 desembarcó Nativa Housing, de Uno en Uno, con 56 unidades y un esquema pensado para inversores.