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Empleo privado en Argentina ha perdido 71,000 puestos
Solo en octubre este segmento, que constituye el núcleo del mercado laboral formal, perdió 17,900 puestos; la industria manufacturera lideró las pérdidas.
El mercado laboral en Argentina sigue sin levantar cabeza y atraviesa uno de sus momentos más críticos, esto a pesar de que el dólar arrancó 2026 en baja y la inflación cerró 2025 en su nivel más bajo en ocho años.
Aunque el dólar arrancó 2026 en baja y la inflación cerró 2025 en su nivel más bajo en ocho años -si bien en diciembre volvió a acercarse al 3%-, el mercado laboral en Argentina sigue sin levantar cabeza y atraviesa uno de sus momentos más críticos.
Los últimos datos disponibles del Informe de la Situación y Evolución del Trabajo Registrado (SIPA), correspondientes a octubre de 2025, confirmaron una tendencia preocupante: el empleo registrado perdió 33,134 puestos de trabajo, marcando la mayor caída del año y extendiendo a cinco meses consecutivos el período de retroceso.
Esta contracción representa una baja del 0.3% mensual desestacionalizado y eleva a 471,937 los empleos formales perdidos en el último año, lo que equivale a una caída interanual del 3.6 por ciento.
Dentro de este universo, la situación del empleo asalariado privado resulta particularmente alarmante.
Este segmento, que constituye el núcleo del mercado laboral formal, perdió 17,900 puestos en octubre, explicando poco más de la mitad de la caída total del mes.
La cifra cobra mayor dramatismo cuando se observa el acumulado: en los últimos cinco meses, el sector privado perdió 71,000 puestos de trabajo, evidenciando una dinámica negativa que se arrastra desde mediados de 2023 y que ha llevado al empleo a estancarse en niveles similares a los de 2012.
Un informe de la consultora LCG analizó los datos de octubre y concluyó que la caída alcanza prácticamente a todos los sectores de la economía.
Así, la industria lidera las pérdidas con 6,718 puestos menos, lo que representa una caída del 0.6% mensual desestacionalizado. Dentro del sector manufacturero, el subsector textil sufrió el golpe más duro con 2016 empleos perdidos, seguido por la industria alimenticia con 1,254 puestos menos y la metalmecánica con 1,090 empleos perdidos. Estos números reflejan la profunda crisis que atraviesa la actividad industrial, históricamente uno de los principales generadores de empleo formal en el país.
La construcción, otro sector intensivo en mano de obra, tampoco escapa a la debacle. En octubre perdió 1,912 puestos de trabajo, con una variación mensual negativa del 0.5%. Esta contracción se suma a los datos más recientes de noviembre, que mostraron una caída del 4.1% en la actividad del sector, anticipando que la sangría de empleos continuará en los próximos meses.
En tanto, la minería, si bien tiene un peso menor en el empleo total, también registró una caída significativa del 0.5% mensual, perdiendo 435 puestos de trabajo. El comercio perdió 3,982 puestos en octubre, con una variación del 0.3% mensual.