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El Empresario

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¿Qué tienen en común un CEO y un director técnico? Habilidades y estrategias que comparten

Dirigir una empresa y una selección de futbol implica tomar decisiones bajo presión, gestionar talento y adaptarse a escenarios cambiantes.

CEO-Lider-futbolShutterstock.

Liderar una empresa y dirigir una selección en el Mundial de futbol parecen tareas distintas, pero enfrentan desafíos similares. En ambos casos, el éxito depende de la capacidad para construir equipos, anticipar escenarios, adaptarse a los cambios y tomar decisiones bajo presión para alcanzar un objetivo común.

"La diferencia es que el director técnico libra sus batallas en 90 minutos y un CEO normalmente enfrenta procesos mucho más largos", explica Rogelio Salcedo, consultor en gestión de talento y socio de Racana. Aunque los escenarios son distintos, ambos deben interpretar el contexto, reaccionar con rapidez, gestionar el talento y mantener unido al equipo cuando las cosas no salen como esperaban.

Para Mauricio Contreras, director general de Liderazgo REx, tanto un entrenador como un CEO parten de una estrategia, pero el verdadero reto comienza cuando las circunstancias cambian. "Los dos tienen un objetivo inicial, trazan una estrategia y sobre la marcha se presentan situaciones que requieren tomar decisiones en el momento", afirma.

Leer el entorno y adaptarse sin perder el rumbo

Una de las principales similitudes entre un director técnico y un CEO es la capacidad de adaptación. Cuando una alineación no funciona, el entrenador debe hacer ajustes sobre la marcha; en una empresa ocurre lo mismo si un producto no tiene la respuesta esperada del mercado.

El director técnico, igual que el CEO, debe adaptarse rápidamente sin perder su identidad. Un defensa no puede convertirse en delantero porque probablemente perderá el partido", señala Rogelio Salcedo.

Ambos especialistas coinciden en que la serenidad también es una ventaja competitiva. Cuando un equipo va perdiendo o un negocio atraviesa dificultades, el líder debe evitar transmitir desesperación, pues no se trata de no sentir presión, sino de aprender a manejarla para que no se convierta en pánico.

El ego puede definir el resultado

Además de tomar decisiones, los líderes deben generar confianza, pues cuando un entrenador o un CEO permiten que el ego influya en sus decisiones, el desempeño del equipo puede verse afectado.

Rogelio Salcedo menciona el caso de Marcelo Bielsa, director técnico de la selección de Uruguay, quien tuvo conflictos con algunos jugadores, lo que fracturó la relación. "Cuando el equipo gana, el crédito debe ser para todos; cuando pierde, el líder tiene que asumir la responsabilidad".

Asimismo, Mauricio Contreras añade que, tras un resultado adverso, la gestión emocional del líder puede definir la reacción del equipo. "Mantener serenidad, temple y optimismo es fundamental porque esas emociones también se contagian".

El liderazgo está en construir un equipo

Antes de cada partido, los entrenadores estudian al rival, diseñan una alineación y preparan alternativas por si el encuentro cambia. En las empresas sucede algo similar, los CEOs crean estructuras, asignan responsabilidades y desarrollan planes de contingencia para responder a escenarios inesperados.

El trabajo del entrenador no es enseñarles a jugar, sino lograr que conecten y funcionen como una unidad", explica Mauricio Contreras.

La diversidad también juega un papel importante. En una selección conviven debutantes y jugadores experimentados, como en la Selección Mexicana donde esta Guillermo Ochoa de 40 años, y Gilberto Mora de 17 años; en las organizaciones, colaboradores de distintas generaciones. El liderazgo consiste en convertir esas diferencias en una fortaleza. "La clave es conectar desde las similitudes y los intereses comunes para que la experiencia y la energía se complementen".

A ello se suma el uso de tecnología, puesto que los entrenadores utilizan GPS, sensores y métricas en tiempo real para tomar decisiones más informadas durante un partido. El especialista coincide en que las empresas deben seguir ese principio y apoyarse en datos para reducir los puntos ciegos. "El mayor riesgo en la toma de decisiones es hacerlo a ciegas, especialmente cuando se está bajo presión".

Para los especialistas, esa misma capacidad define a los líderes empresariales. Más allá de la estrategia, el éxito depende de crear un ambiente de confianza, integrar talento diverso y lograr que todos trabajen hacia un objetivo común.

Editora El Empresario. Periodista especializada en emprendimiento, pymes, creación de negocios, management y liderazgo. Desde el 2017 coordina El Empresario

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