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Hasta 3 empleos se pierden por robo en negocios de la CDMX
La inseguridad no solo afecta las ventas, cada robo puede costar hasta tres empleos, afectando principalmente a las medianas empresas.
La inseguridad es uno de los principales problemas para los negocios en México y no solo impacta en la pérdida de ingresos, sino también en el empleo. De acuerdo con un estudio de la Universidad Iberoamericana (IBERO), por cada robo cometido en la Ciudad de México se pierden en promedio 1.3 empleos, cifra que puede aumentar hasta tres cuando los delitos son recurrentes.
César Velázquez Guadarrama, académico del departamento de economía de la Universidad Iberoamericana, explica que cada robo se asocia con la pérdida de 1.3 empleos; sin embargo, ante un segundo delito el impacto adicional es de alrededor de 0.7 puestos de trabajo.
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Datos de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2024 señalan que seis de cada diez personas consideran que la inseguridad es el principal problema del país.
Además, 62% de los empresarios identifica a los robos y al cobro de piso como un obstáculo para el crecimiento de sus negocios, de acuerdo con Research Land.
“Estudiar el efecto del crimen en las unidades económicas a nivel de microzonas como barrios o colonias es importante porque éstas funcionan como generadoras de empleo para los residentes locales y como proveedores de bienes y servicios”, señala César Velázquez.
El especialista destacó que la inseguridad genera afectaciones físicas y psicológicos, además de costos económicos directos e indirectos, como la reducción del consumo, la caída de inversiones, el aumento de gastos en seguridad privada, seguros y vigilancia, así como la disminución de clientes en establecimientos ubicados en zonas percibidas como inseguras.
Esta situación puede llevar al cierre de negocios o a su reubicación hacia zonas consideradas más seguras, con efectos directos en el empleo.
Medianas empresas, las más afectadas
El estudio, “Crimen y empleo en la CDMX: evidencias y perspectivas desde un enfoque económico”, señala que el impacto de la delincuencia varía de acuerdo con el tamaño del negocio, y son las medianas empresas las más afectadas..
Aquellas que emplean entre seis y cien personas presentan reducciones significativas en el número de puestos de trabajo cuando aumentan los delitos o los robos en su entorno inmediato”.
Para algunas empresas, un robo adicional puede asociarse con la pérdida de entre 1.4 y casi 3 empleos.
Esto muestra que las medianas empresas enfrentan mayores dificultades para absorber los costos de la inseguridad, sobre todo porque no cuentan con la capacidad financiera y operativa de las grandes corporaciones para implementar medidas de protección más robustas.
Micro y grandes empresas, con mayor capacidad de adaptación
Las microempresas, que emplean hasta cinco personas, no muestran una reducción significativa en el empleo ante el aumento de delitos en su entorno.
Esto puede explicarse, de acuerdo con el especialista, porque tienen menor capacidad de reubicación y optan por adaptarse a las condiciones de inseguridad para sobrevivir.
Algo similar ocurre con las grandes empresas, aquellas con más de cien trabajadores, cuyos niveles de empleo presentan menor sensibilidad frente al crimen.
“Esto coincide con investigaciones previas que sugieren que las compañías de mayor tamaño cuentan con recursos suficientes para invertir en vigilancia, sistemas de seguridad, seguros y otros mecanismos que les permiten amortiguar el impacto de la delincuencia”.
Inseguridad en las colonias vecinas
El estudio también encontró que los niveles de delincuencia en zonas cercanas influyen en el desempeño de las unidades económicas, lo que confirma que la inseguridad es un fenómeno urbano que rebasa límites administrativos.
Este hallazgo refuerza la necesidad de diseñar estrategias de seguridad con enfoque territorial, considerando corredores urbanos completos y no solo puntos específicos de incidencia delictiva.
Cuando la inseguridad obliga a cerrar establecimientos o desalienta nuevas inversiones, el efecto trasciende la economía: también se debilitan los espacios de encuentro comunitario y se deteriora la vida urbana, señala el documento.