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“Incertidumbre económica pesa sobre consumidores estadounidenses”
El Libro Beige del banco central de EU citó a los aranceles como un factor que contribuye al alza de precios en muchos ámbitos.
Las ventas se vieron frenadas por la incertidumbre económica y la reducción del gasto por parte de los consumidores con menores ingresos.
La Reserva Federal (Fed) advirtió ayer que el aumento de la incertidumbre económica estaba afectando a la confianza de los consumidores, mientras la administración del presidente de Estados Unidos (EU), Donald Trump, sigue adelante con una agresiva agenda arancelaria a pesar de los recientes reveses.
En su informe Libro Beige sobre la situación económica, el banco central de EU señaló que, aunque el gasto de los consumidores aumentó ligeramente, muchos distritos de la Fed “observaron que las ventas se vieron frenadas por la incertidumbre económica, el aumento de la sensibilidad a los precios y la reducción del gasto por parte de los consumidores con menores ingresos”.
El informe citó los aranceles –una parte clave de la política económica de Trump– como factor que contribuye al aumento de los costos en muchos ámbitos, ya que muchas empresas están subiendo sus precios a los consumidores como consecuencia de ello.
“Algunas empresas siguieron repercutiendo los aumentos de costos relacionados con los aranceles a sus clientes, y otras comenzaron a hacerlo después de haber absorbido los incrementos anteriores”, señala el informe.
Aun así, algunas empresas “mantuvieron estables los precios de venta a pesar del aumento de los costos, ya que sus clientes eran cada vez más sensibles a los precios”.
Desde que volvió al cargo el año pasado, Trump ha impuesto una serie de aranceles tanto a amigos como a enemigos, lo que ha trastocado el comercio internacional y ha agitado los mercados financieros.
Sin embargo, el mes pasado, el Tribunal Supremo anuló sus aranceles específicos para cada país, lo que supuso una dura reprimenda a su emblemática política económica.
Desde entonces, Trump ha utilizado una ley diferente para imponer un nuevo arancel global de 10 por ciento. Ayer, su secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que esta semana podría aplicarse un aumento hasta 15 por ciento.
La asequibilidad se ha convertido en un punto débil político para su administración, y el informe de ayer señaló que los costos empresariales han “aumentado moderadamente”, impulsados por los precios de los seguros, los servicios públicos, la energía y las materias primas.
La inflación fue de 2.9% anual en diciembre, según el indicador preferido de la Fed, por encima del objetivo a largo plazo del banco, que es de 2.0 por ciento.
El mercado laboral estadounidense se ha mantenido bastante estable en los últimos meses, con una tasa de desempleo de 4.3% en enero.
“Los contactos en varios distritos citaron el aumento de los costos de los insumos no laborales, la menor demanda o la incertidumbre sobre las condiciones económicas generales como razones para el estancamiento o la disminución de los niveles de empleo”, afirmó ayer la Fed.